Lo que los partidos marxista-leninistas deben comprender sobre la lucha «legal» e ilegal

17 febrero, 2015

«Los partidos marxista-leninistas son partidos de la revolución. En oposición a las teorías y las prácticas de los partidos revisionistas, que se han hundido de pies a cabeza en el legalismo burgués y en el «cretinismo parlamentario», no reducen su lucha al trabajo meramente legal ni tampoco ven éste como su actividad principal. En el marco de los esfuerzos por dominar todas las formas de la lucha, dedican particular importancia a la combinación del trabajo legal con el ilegal, dando primacía a este último, por ser decisivo para el derrocamiento de la burguesía y por ser una verdadera garantía para alcanzar la victoria. Educan y enseñan a sus cuadros, a sus militantes y a sus simpatizantes para que sepan obrar con inteligencia, habilidad y valentía tanto en condiciones legales como ilegales. Pero también cuando actúan en las condiciones de la profunda clandestinidad, esforzándose por no exponer sus fuerzas ante el enemigo y proteger la organización revolucionaria de sus golpes, los partidos marxista-leninistas no se encierran en sí mismos, no debilitan ni rompen sus lazos con las masas, en ningún momento cesan su actividad viva entre las masas ni dejan de aprovechar en favor de la causa de la revolución todas las posibilidades legales que permiten las condiciones y circunstancias.

El partido marxista-leninista, despojado de cualquier ilusión acerca de la toma del poder a través de la vía parlamentaria, puede juzgar y considerar oportuno participar, en algunos casos particulares y favorables, también en actividades legales, como las elecciones municipales, parlamentarias, etc., con el único objetivo de propagar su línea entre las masas y desenmascarar el régimen político burgués. Pero el partido no convierte esta participación en línea general de su lucha, como hacen los revisionistas, no convierte estas formas en principales o, lo que es peor, en únicas formas de lucha.

A la hora de explotar las posibilidades legales, el partido busca, encuentra y utiliza formas y métodos de carácter revolucionario, desde los más simples hasta los más complejos, sin medir sacrificios, haciendo esfuerzos para que estas formas y métodos sean lo más populares, lo más accesibles a las masas. En su actividad, los marxista-leninistas, no se preocupan en absoluto de que, con sus acciones revolucionarias, pisotean y violan la constitución, las leyes, las reglas, las normas, el régimen burgués. Luchan para minar este régimen, para preparar la revolución. Por eso, el partido marxista-leninista se prepara y prepara a las masas para hacer frente a los golpes, que la burguesía puede dar en respuesta a las acciones revolucionarias del proletariado y de las masas populares». (Enver Hoxha; El imperialismo y la revolución, 1978)

http://bitacoradeunnicaraguense.blogspot.com.es/2015/02/lo-que-los-partidos-marxista-leninistas.html


Protesta en Sol en solidaridad con Rojava y contra la represión del pueblo kurdo

11 febrero, 2015

El Comité de Solidaridad con Rojava y el Pueblo Kurdo ha convocado esta tarde concentraciones en Madrid, Barcelona, León, Tarragona y Valencia, para “denunciar y visibilizar la represión a la que, desde hace años, está sometido el pueblo kurdo por parte de los gobiernos sirio, turco, iraní e iraquí” que, aseguran, “niegan sistemáticamente la identidad y el derecho de autodeterminación de un pueblo que vive dividido por las fronteras de estos cuatro estados”.

Con la protesta, que en Madrid ha sido en forma de concentración en la Puerta del Sol, han querido además mostrar su solidaridad con Rojava, una región del Kurdistán Oeste situada dentro de las fronteras sirias y reconocida hoy como ‘región autónoma de facto’ donde, denuncian, el pueblo kurdo lleva meses haciendo frente al avance del Estado Islámico (EI) “en solitario”.

La población kurda de Rojava y, más concretamente la de la ciudad de Kobanee, en la frontera turco-siria, ha estado asediada durante más de cuatro meses por las tropas del EI. Durante todo ese tiempo, “tanto la población civil como sus organizaciones políticas y militares han estado pidiendo ayuda internacional a nivel armamentístico y humanitario, pero no han recibido nada”, protesta Mazlum, ciudadano de origen kurdo y miembro del Comité de Solidaridad con Rojava. “Como si la amenaza de los asesinos del EI sólo fuera un problema del pueblo kurdo”, añade. En consecuencia, explica Mazlum, los hombres y mujeres que integran la autodefensa kurda han tenido que resistir el asedio en “inferioridad de condiciones”, “sin recibir refuerzos ni ayuda exterior” y “sin posibilidad de refrescar sus tropas”. “Ni siquiera se ha permitido a los miles de civiles que hay en la frontera abandonar la zona de guerra”, denuncia.

Lo dice refiriéndose al gobierno turco, que se ha negado a permitir el tránsito de la población kurda por su frontera, en cualquiera de las direcciones, pero que, asegura, sí ha permitido la circulación de los asesinos del EI.

Desde el Comité de Solidaridad con Rojava y el Pueblo Kurdo van todavía más allá al afirmar que “la agresión del EI en la zona ha estado favorecida e influenciada por los gobiernos de Turquía e Irán”; que son estos gobiernos, junto a los de Qatar y Arabia Saudí, quienes están detrás del Estado Islámico y quienes “financiaron y armaron a los precursores del EI en Siria, con el objetivo de facilitar el exterminio del pueblo kurdo”.

Es por eso que, ahora que la ciudad de Kobanee ha logrado detener al Estado Islámico –la ciudad fue liberada el pasado 26 de enero tras 135 días de asedio– gracias, insisten, a organizaciones como las YPG (Unidades de Defensa del Pueblo) y las YPJ (Unidades de Defensa de las Mujeres), exigen al gobierno turco “la apertura inmediata de un corredor humanitario” que permita “el tránsito bidireccional de la población kurda por la frontera turco-siria”, así como “el suministro de ayuda humanitaria a la población civil que se ha visto desplazada por la guerra del EI”.

A esta petición añaden otras como el fin de las agresiones contra el pueblo kurdo por parte, no sólo del Estado Islámico, sino también de los estados turco, sirio, iraní e iraquí, así como el fin de la “agresión mediática” de los medios de comunicación occidentales que, protesta Mazlum, “sólo hablan de la resistencia kurda contra el EI con la boca pequeña” y que “han demonizado la experiencia de confederalismo democrático” que se puso en marcha en Rojava tras el comienzo de la guerra civil en Siria.

Exigen además, la puesta en libertad de los presos políticos kurdos y, en concreto, la del líder del PKK (partido de los trabajadores del Kurdistán), Abdullah Öcalan, y la retirada del PKK de la lista de grupos terroristas de la Unión Europea y de Estados Unidos.

Texto completo en: http://www.lahaine.org/protesta-en-sol-en-solidaridad


“Las brujas de la noche”, el cuerpo de aviación femenino que aterrorizaba a los nazis

10 febrero, 2015

La siguiente no es una historia de fantasmas o una leyenda de Halloween, en realidad ocurrió. Durante la Segunda Guerra Mundial, en las filas de la aviación militar soviética, existió un cuerpo de combate femenino, que ha sido considerado una de las más gloriosas páginas de la lucha contra el fascismo.
The Second World War.
En 1941, Marina Raskova –una aviadora militar que había recibido el galardón de Heroína de la Unión Soviética, en 1938, por romper un récord de vuelo de larga escala femenino, además de haber sido la primera mujer piloto graduada en la URSS–, convenció a Stalin para crear un cuerpo de combate femenino para la rama de la aviación militar soviética, siendo hasta ahora en la historia la única unidad militar de aviación, integrada exclusivamente por mujeres, que ha existido y combatido.
 
Se crearon tres regimientos aéreos de bombardeo nocturno, el 586, 587 y el legendario de 588 –liderado por Marina Raskova–, los cuales entraron en operación a principios de 1942.
Lo más relevante de estas heroicas mujeres soviéticas, que apenas eran entrenadas por unos dos o tres meses antes de ir a volar y combatir, era que pilotaban unos aeroplanos de madera y lona ya anticuados que fueron fabricados en 1927, los Biplanos U-2 que eran usados generalmente para labores de fumigación o correo aéreo. Estos lentos aviones de madera, en cambio, eran robustos y con una gran capacidad de planeo eran ideales para las acciones casi suicidas de estas valientes y jóvenes mujeres soviéticas.

Mientras sus camaradas hombres bombardeaban de día las posiciones fascistas del frente ruso, estas mujeres pilotos siempre volaban de noche, sin radares ni radio, se guiaban apenas con una brújula y un reloj.
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Para evitar la detección enemiga solían volar muy bajo y apagaban el motor, planeaban hasta sus objetivos y dejaban caer sus bombas sobre los criminales fascistas, luego encendían nuevamente los motores y escapaban a todo gas.

Preferían no usar paracaídas para llevar más bombas, además, si eran descubiertas o derribadas al volar al ras de suelo el paracaídas se hacía inútil, generalmente cargaban pequeñas bombas incendiarias, que usualmente eran lanzadas a mano.

A pesar de todos los anteriores elementos, eran muy temidas por las tropas hitlerianas, quienes las llamaban con profundo temor y respeto ‘Nachthexen’ o Brujas de la Noche. Los fascistas otorgaban una Cruz de Hierro a quien lograse derribar a alguna de estas heroicas jovencitas, que eran casi indetectables, apenas un leve silbido que producía el viento al rozar las alas de sus biplanos eran el anuncio de la muerte que escuchaba la canalla fascista.

Los regimientos femeninos de bombardeo nocturno realizaron durante la guerra 24.000 vuelos y lanzaron unas 3.000 toneladas de explosivos sobre los fascistas.

Una de cada tres mujeres soviéticas del regimiento de bombardeo nocturno murió en combate, 23 de ellas recibieron la Orden de Heroínas de la Unión Soviética. La mayoría fueron condecoradas a título póstumo, entre ellas Marina Raskova que el 4 de enero de 1943 entregaría su vida en combate en la lucha contra el fascismo.

Para los nazis eran las Brujas de la Noche, pero el pueblo soviético las conoció como Los Halcones de Stalin.


Preparativos para la formación de brigadas internacionales en Rojava

5 febrero, 2015

Fuente: ANF/ ARZU DEMİR – QAMISHLO 28/01/2015

La llamada realizada por el Partido Marxista Leninista (MLKP) “a la defensa de la Revolución de Rojava” ha reverberado tanto en Europa como en Turquía. Revolucionarios de todas partes han comenzado a viajar a la tierra de la revolución. El objetivo es formar una brigada internacional en la defensa de la revolución en todas las lenguas y extender el idioma de la revolución por todo el mundo.
La revolución de Rojava no solo trae noticias de una nueva vida para los pueblos de Oriente Medio, sino para todos los pueblos del planeta.
El MLKP ha sido la primera organización del movimiento revolucionario turco en responder a la revolución en Rojava. Desde su comienzo tomó su lugar, incluso con el modesto recuento de fuerzas con las que contaba, tanto en la construcción de la revolución como en primera línea del frente.
El MLKP tiene en este momento combatientes en Serêkaniyê y Kobanê, en Rojava, y en Sinjar luchando contra el ISIS junto a las guerrillas de las HPG /YJA Star y las Unidades de Resistencia de Sinjar (YBŞ).
Cuatro combatientes del MLKP han caído en la lucha: Serkan Tosun, que murió en Serêkaniyê el 14 de septiembre de 2013, Suphi Nejat Ağırnaslı (Paramaz Kızılbaş), Sibel Bulut (Sarya Özgür) y Oğuz Saruhan (Algan Zafir), que cayó durante la resistencia de Kobanê.
El MLKP está ahora comprometido en el intento de formar una brigada internacional y está en contacto con organizaciones revolucionarias desde America Latina a Europa y desde los Balcanes al Lejano Este.
Miembros del MLKP de Europa se han unido también a la brigada y ahora mismo se habla kurdo, turco, árabe, alemán, inglés y español, aunque no hay problemas de comunicación, pues la madre de todas la lenguas es la lengua de la revolución.
De Madrid a Rojava
Los esfuerzos del MLKP de crear una brigada internacional estan inspirados en las brigadas internacionales formadas para defender Madrid durante la Guerra Civil Española. Cuando me encontraba entre los luchadores podía oír las palabras ‘No pasarán’ en mis oídos. Durante esos días España no era únicamente España, era la esperanza y el futuro del pueblo.
Cerca de 80 años después dicen los comunistas que “Rojava no es solo Rojava” y vienen a unirse a la brigada internacional.
La comandante del MLKP Dilan Serkan ha declarado que el partido ha estado presente en Rojava desde 2012, añadiendo que han luchado predominantemente entre las líneas de las YPG e YPJ. También afirmó que “la revolución de Rojava es un nuevo destello de esperanza en Oriente Medio, Turquía y el Norte de Kurdistán. Queremos ayudar a construir y desarrollar la revolución. Como luchadores del MLKP somos conscientes de nuestro papel y nuestra obligación en el proceso. Hemos adquirido aquí una valiosa experiencia y la idea de una brigada internacional ha crecido fruto de la misma”.
Rojava es la llamada a la revolución mundial
Dilan Serkan ha afirmado que la brigada internacional sería una manifestación de solidaridad internacional con Rojava y constituiría una de las vías principales por las que viajaría la esperanza de la revolución al resto del mundo. “Una brigada internacional es esencial, pues Rojava es, quizá, un lugar pequeño, pero contiene sin embargo un gran tesoro. Una nueva esperanza comienza a brotar. Por ello deseamos enfatizar la importancia de que todos los partidos y organizaciones hagan suyo este proyecto y concreten una estrategia a seguir sin más dilación.”
Traducido por el Comité de Solidaridad con Rojava y el Pueblo Kurdo
http://comitesolidaridadrojava.blogspot.com.es/

!CONTRA LA REPRESIÓN Y A FAVOR DEL PUEBLO KURDO. TURQUÍA E IRÁN CÓMPLICES!

5 febrero, 2015

Todas las concentraciones estatales en solidaridad con Rojava y el pueblo kurdo bajo el lema:

!CONTRA LA REPRESIÓN Y A FAVOR DEL PUEBLO KURDO.
TURQUÍA E IRÁN CÓMPLICES!


6 de febrero: Presentación del B.A.E.

2 febrero, 2015


El llamado «Pensamiento Mao Zedong» y su temprana negación de la hegemonía del proletariado

2 febrero, 2015

Mao Zedong hablando con campesinos chinos durante 1937
 
«Las concepciones antimarxistas del «Pensamiento Mao Zedong» sobre la revolución aparecen aún más claras cuando Mao Zedong enfoca las fuerzas matrices de la revolución. Mao Zedong no reconocía el papel hegemónico del proletariado. Lenin ha dicho que en el período del imperialismo, en toda revolución, por la tanta en la revolución democrática, en la revolución antiimperialista de liberación nacional y en la revolución socialista, la dirección debe corresponder al proletariado. En tanto que Mao Zedong, pese a que hablaba sobre el papel del proletariado, en la práctica subestimaba su hegemonía en la revolución y ha elevada el papel del campesinado [es significativo el hecho que mientras en 1927 el Paritdo Comunista de China contaba con 64.500 miembros, el 65% de los cuales eran obreros, el 20% intelectuales y el 15% campesinos, en 1928 cuando el partido contaba con 130.194 miembros, sólo el 10.9% eran obreros y 76.6% campesinos – Anotación de E. H.].
Mao Zedong ha dicho que:
«La actual resistencia al Japón, una resistencia campesina. La política de nueva democracia significa, en esencia, colocar a los campesinos en el poder». (Mao Zedong; Sobre la nueva democracia; Obras Escogidas, Tomo II, enero de 1940)
Mao Zedong expresaba esta teoría pequeño burguesa en la tesis global «el campo debe asediar la ciudad»:
«El camarada Mao Zedong señaló también que las vastas áreas rurales habitadas por las grandes masas de campesinos son indispensables, que son posiciones vitales de la revolución china –donde el pueblo revolucionario puede rodear las ciudades–. (…) El trabajo en el campo debe desempeñar el papel principal en el movimiento revolucionario chino, mientras que el trabajo en la ciudad debe desempeñar un papel de segundo orden». (Partido Comunista de China; Resoluciones sobre algunas cuestiones de la historia del partido, 20 de abril de 1945)
Mao Zedong ha expuesto esta misma idea cuando ha escrito sobre el papel del campesinado en el poder. Ha indicado que todos los partidos y demás fuerzas políticas deben someterse al campesinado y a sus puntos de vista:
«Dentro de poco, centenares de millones de campesinos en las provincias del centro, el Sur y el Norte de China se levantarán como una tempestad, un huracán, con una fuerza tan impetuosa y violenta que nada, por poderoso que sea, los podrá contener. (…) Todos los partidos y camaradas revolucionarios serán sometidos a prueba ante los campesinos y tendrán que decidir a qué lado colocarse». (Mao Zedong; Informe sobre una investigación del movimiento campesino en Yenán; Obras Escogidas, Tomo I, marzo de 1927)
Según Mao Zedong resulta que es el campesinado y no la clase obrera quien debe ejercer la hegemonía en la revolución.
La tesis sobre el papel hegemónico del campesinado en la revolución ha sido preconizada por Mao Zedong también como la vía de la revolución mundial. De aquí parte la concepción antimarxista que considera el llamado tercer mundo, que en la literatura política china se denomina entre otras cosas el «campo mundial», como «la fuerza motriz principal para la transformación de la sociedad contemporánea». Según los puntos de vista chinos, el proletariado es una fuerza social secundaria, que no puede jugar el papel que prevén Marx y Lenin en la lucha contra el capitalismo y en el triunfo de la revolución, en alianza con todas las fuerzas oprimidas por el capital.
En la revolución china ha predominado la pequeña y media burguesía. Es esta amplia capa de la pequeña burguesía la que ha influido en todo el desarrollo de China.
Mao Zedong no se basaba en la teoría marxista-leninista que nos enseña que el campesinado, y en general la pequeña burguesía, es vacilante. Naturalmente, el campesinado pobre y medio desempeñan un papel importante en la revolución y deben ser los aliados íntimos del proletariado. Pero la clase campesina, la pequeño burguesía, no pueden dirigir al proletariado en la revolución. Concebir y propagar lo contrario significa estar en contra del marxismo-leninismo. Aquí radica asimismo una de las fuentes principales de los puntos de vista antimarxistas de Mao Zedong, que han influido negativamente en toda la revolución china.
El Partido Comunista de China no ha tenido teóricamente claro el principio revolucionario y rector básico sobre el papel hegemónico del proletariado en la revolución, y por consiguiente tampoco lo aplicaba como es debido y de manera consecuente en la práctica. La experiencia demuestra que el campesinado puede desempeñar su papel revolucionario sólo si actúa en alianza con el proletariado y bajo su dirección. Esto ha sido confirmado también en nuestro país durante la Lucha de Liberación Nacional. El campesinado albanés era la fuerza principal de nuestra revolución, sin embargo nuestra clase obrera, pese a ser numéricamente muy pequeña, dirigió al campesinado porque la ideología marxista-leninista, la ideología del proletariado, encarnada en el partido comunista, hoy partido del Trabajo, vanguardia de la clase obrera, era la guía de la revolución. Por eso vencimos no sólo en la Lucha de Liberación Nacional, sino también en la construcción del socialismo.
A pesar de las innumerables dificultades con que chocamos en nuestro camino, hemos alcanzado un éxito tras otro. Y estos éxitos los hemos alcanzado, en primer lugar, porque el partido asimiló bien la esencia de la teoría de Marx y Lenin, comprendió lo que era la revolución, quién la hacía y quién debía dirigirla, comprendió que a la cabeza de la clase obrera, en alianza con el campesinado, debla estar un partido de tipo leninista. Los comunistas entendieron que este partido no sólo debía llevar el nombre de comunista, sino además ser un partido que aplicara, en las condiciones de nuestro país, la teoría marxista-leninista de la revolución y de la construcción del partido, que se dedicara al trabajo para edificar la nueva sociedad socialista siguiendo el ejemplo de la construcción del socialismo en la Unión Soviética del tiempo de Lenin y Stalin. Esta actitud dio la victoria a nuestro partido y al país el gran potencial político, económico y militar de que goza hoy. Si se hubiera actuado de otra manera, si no se hubieran aplicado consecuentemente estos principios de nuestra gran teoría en un país pequeño como el nuestro, cercado de enemigos, no podía construirse el socialismo. También en el caso de que por un momento se hubiera tomado el poder, la burguesía lo hubiese arrebatado de nuevo, como ocurrió en Grecia, donde incluso antes del fin victorioso de la guerra, el Partido Comunista Griego entregó las armas a la burguesía reaccionaria del país y al imperialismo inglés [para más información al respecto véase la obra de Enver Hoxha: «Con Stalin» de 1984 – Anotación de E. H.].
Por eso, el problema del papel hegemónico en la revolución reviste una gran importancia de principios, porque de la cuestión de saber quién la dirige dependen la dirección y el desarrollo que va a tomar:
«La renuncia de la idea de la hegemonía, sin embargo, es la forma más cruda del reformismo». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; El reformismo en el movimiento socialdemócrata ruso, 1911)
Precisamente la negación por parte del «Pensamiento Mao Zedong» del papel hegemónico del proletariado, fue una de las causas de que la revolución china no pasase de ser una revolución democrático-burguesa y no llegase a revolución socialista. Mao Zedong en su escrito: «Sobre la nueva democracia» de 1940 preconizaba que, después del triunfo de la revolución en China, debía instaurarse un régimen que se asentase en la alianza de las «clases democráticas», donde incluía, además del campesinado y el proletariado, a la pequeña burguesía urbana y a la burguesía nacional:
«¿Qué es el régimen constitucional de nueva democracia? Es la dictadura conjunta de las diversas clases revolucionarias sobre los colaboracionistas y reaccionarios. Alguien dijo una vez: «Si hay comida, que la compartan todos». Me parece que esto puede servir de metáfora ilustrativa de la nueva democracia. Puesto que la comida debe ser compartida por todos, es inadmisible que un solo partido, grupo o clase ejerza la dictadura». (Mao Zedong; Sobre el régimen constitucional de nueva democracia; Obras Escogidas; Tomo II, enero de 1940)
Esto mismo ha sido reflejado en la bandera nacional de la República Popular China con las cuatro estrellas, que representan cuatro clases: La clase obrera, el campesinado, la pequeña burguesía de la ciudad y la burguesía nacional». (Enver HoxhaEl imperialismo y la revolución, 1978)