PCE-IU: “El poder no se toma, se construye” PUAJAJAJAJAJA


Visto el éxito de nuestros anteriores posts dedicados a los amigos españoles de los imperialistas chinos (El PCE-IU), vamos a sacar una nueva entrega desmontando estos aliados del capitalismo.

Sin más, vamos a citar a su secretario general, José Luis Centollo.

En el siglo XIX y, sobre todo, en el XX, la revolución era tomar el poder. Lenin tomó el poder y, desde ahí, consiguió el apoyo de las masas para hacer la revolución. Fidel Castro desembarcó del Granma, llegó a la Habana en 1959 y, desde ahí, hizo la revolución.

Hoy, los procesos revolucionarios nacen antes, con la acumulación de fuerzas. La revolución tiene que ser de mayorías. El proceso no es tomar el poder, sino construir el poder. Y lo estamos viendo en América Latina. Cuando Evo Morales llegó al poder en Bolivia, por ejemplo, tenía cientos de cooperativas detrás y gremios unidos. Es el poder popular lo que le hizo ganar las elecciones. Hay que aprender de todas las revoluciones, pero hay que preparar la revolución del s.XXI, que es la revolución de la mayoría.

http://www.argenpress.info/2013/11/el-problema-no-estaba-al-otro-lado-del.html

Según José Luis Centella, a la revolución bolchevique no la precedió una acumulación de fuerzas, no habían asociaciones ni espacios de contrapoder o de ayuda y solidaridad, no habían acciones previas ni movilizaciones, no había un trabajo previo de los bolcheviques preparando a la gente. Según su relato, simplemente la gente se hartó, quitó a los que había y dejaron vía libre a los bolcheviques. Que existiera un país llamado Unión Soviética es simple casualidad. El nombre quedaba majo. Esta teoría mecanicista de la revolución, que subestima el papel del partido de nuevo tipo y de la teoría revolucionaria, está muy en boga de los revisionistas, ya que ni son partidos comunistas de nuevo tipo, ni mucho menos saben para qué sirve. Con semejante simplificación de la revolución, no me extraña que piensen que ha caducado.

La realidad es que las tonteorías formuladas por los reformistas son ideas que ya hemos visto en la historia. Nada nuevo. Desde elementos del socialismo utópico hasta las renuncias a la revolución violenta formuladas por gentuza apalancada en sus escaños parlamentarios como Bernstein, Kautsky o Carrillo. Cualquier excusa es buena para meterse en gobiernos burgueses como el de Andalucía y renunciar a la toma del poder. Por cierto, la chapuza en Andalucía está siendo criticada hasta en sus círculos cercanos, desde militantes anónimos de IU pasando por Anguita hasta los sindicalistas del SAT. Pero en fin, no esperábamos menos de una organización donde impera el burocratismo y no el centralismo democrático.

La acumulación de fuerzas no sirve para nada si no se organiza un movimiento revolucionario que sea capaz de saltar por encima de la legalidad burguesa. Para ello hace falta el Partido Comunista, formado necesariamente por un aparato sumergido, clandestino, y otra parte legal, que ayuda a reforzar el movimiento revolucionario y el trabajo clandestino. Por ejemplo, presentarse a las elecciones no sirve para nada más que para reforzar la parte clandestina y medir el nivel de conciencia de las masas. Con un partido así, es posible tejer un movimiento revolucionario que tome el poder por la fuerza. Tomar el poder es ilegal y todo lo dirigido a este fin será perseguido más pronto o más tarde. A IU eso le importa una mierda, ellos prefieren ganar las elecciones burguesas como si eso fuese tomar el poder. Es normal, pues, que metan la pata en casos como el de Gamonal.

Y para que no nos etiqueten de izquierdistas y de agentes policiales y demás, buscaremos la opinión de Lenin:

“Esta gente ha sido tan  corrompida y tan embrutecida por la legalidad  burguesa que ni siquiera le cabe en la cabeza la  necesidad de otras organizaciones, la necesidad de  unas organizaciones ilegales que dirijan la lucha  revolucionaria. Esta gente ha llegado a imaginarse  que los sindicatos legales, existentes por gracia de la  autorización policíaca, representan un límite, más  allá del cual no se puede pasar…

(…)el legalismo puro, el legalismo exclusivo  de los partidos “europeos” ha caducado y se ha  convertido, en virtud del desarrollo capitalista de la  fase preimperialista, en la base de la política obrera  burguesa. Este legalismo debe ser complementado  con la creación de una base ilegal, de una  organización clandestina, de una labor  socialdemócrata ilegal, sin rendir al mismo tiempo ni  una sola posición legal”

Lenin – El oportunismo y la bancarrota de la II Internacional 

O de Hoxha, por ejemplo:

  Los comunistas deben aprovechar las condiciones del trabajo legal, incluso para desarrollar un amplio trabajo propagandístico y organizativo, pero, al mismo tiempo, deben estar preparados para el trabajo clandestino. (…)

El partido del proletariado, los marxistas-leninistas y todo revolucionario deben tomar medidas efectivas para preparar la revolución, comenzando por la educación de los comunistas y de las masas en el espíritu militante revolucionario y llegando hasta su preparación concreta para hacer frente a la violencia contrarrevolucionaria de la reacción con la lucha armada revolucionaria de las masas populares.

Enver Hoxha – El golpe fascista en Indonesia y las enseñanzas que extraemos los comunistas.

Es un tema tan quemado que nos aburre hablar de él. Cualquier revolucionario que se plantee seriamente tomar el poder, sabe que el PCE ni lo busca ni lo ha buscado nunca tras su destrucción partidaria.

El caso de Bolivia y otros en América Latina, en todo caso no hacen más que darnos la razón. No sé si se creen que han descubierto América o algo. Serán gobiernos que tienen un papel progresista, pero han topado con la burguesía nacional, y ni van ni irán en un futuro hacia el socialismo porque son incapaces de quemar la etapa de liberación nacional, precisamente por la falta de Partido Comunista que dirija a las masas y asuma de manera consecuente la lucha de clases en dirección al comunismo. La revolución es la única solución real para los millones de obreros de esos países que ven como sus respectivos gobiernos no profundizan más en la transformación social por miedo a que la burguesía nacional se levante. Mientras no sea así, las cooperativas y demás tejido social seguirá integrado en el mercado y el estado capitalista.

IZQUIERDA UNIDA       R-E-F-O-R-M-I-S-T-A-S

“El problema no estaba al otro lado del muro de Berlín, sino en éste”

Mirad  mi marketing, parezco sacado de un anuncia de perfumes.

One Response to PCE-IU: “El poder no se toma, se construye” PUAJAJAJAJAJA

  1. Gorka dice:

    Esa frase resume muy bien las tendencias revisionistas y reformistas pequeñoburguesas que proliferan por el occidente imperialista

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