Nuestro dinero: del bolsillo a la banca y de la banca a la basura.

31 julio, 2013

El Estado da por perdidas la gran mayoría de las ayudas a la banca

  • El fondo de rescate admite que ha perdido 36.000 millones de los 52.000 inyectados en las cajas nacionalizadas
  • El fondo estatal contabiliza un deterioro de sus inversiones de 25.000 millones

La historia del rescate de las antiguas cajas nacionalizadas es un cúmulo de malas noticias. Y lo peor es que las últimas siempre superan a las anteriores por desgracia para el contribuyente, que es el principal pagano. Este viernes se conocieron las cuentas de 2012 del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que asume que se perderán la mayor parte de las ayudas a la banca. La conclusión es que el fondo de rescate da por perdidos 36.000 millones de los 52.000 millones que inyectaron el año pasado en Bankia, Novagalicia (NCG), Catalunya Banc, Banco de Valencia, Caja España Ceiss y BMN. Son unas cifras similares a los recortes en Sanidad y en Educación.

Para llegar a estas conclusiones, el FROB, de propiedad estatal, ha realizado una valoración económica de sus participaciones en los bancos nacionalizados. Ese deterioro es la principal explicación por la que el fondo estatal cerró 2012 con unas pérdidas de 26.060 millones, según comunicó esta tarde, ocho días después de aprobar sus cuentas.

Son las mayores pérdidas registradas nunca por una sociedad española. Estos números rojos se unen a los que tuvo el FROB en 2011: 10.557 millones, mientras que en 2010 llegaron a 314 millones. En tres años, la crisis de las cajas ha costado a los contribuyentes 36.931 millones. Y este año no parece que será positivo: el FROB deberá asumir las subastas de Catalunya Banc y Novagalicia, que pueden acarrear nuevos costes, y tendrá que asumir la inyección de fondos a cuatro entidades: BMN, Caja3, Liberbank y Caja España.

Los casi 37.000 millones que ha perdido el FROB son algo superiores a los que apuntó Miguel Martín, presidente de la Asociación Española de Banca (AEB). En junio cifró en 33.000 millones las pérdidas reconocidas en la crisis. Una parte correspondían al FROB y otra, (13.356 millones), al Fondo de Garantía de Depósitos financiado por las entidades.

No obstante, Martín advertía que aun existían compromisos por otros 34.333 millones más en ayudas condicionadas a la morosidad que aparezca en las carteras crediticias de las entidades vendidas, con inquietante futuro.

En 2012 el FROB contabilizó deterioros en el valor de sus participaciones, según los criterios de tres expertos independientes. El criterio ha sido alinear el valor neto contable con el valor económico estimado de la participación. Los deterioros suman 25.205 millones. Se han seguido los mismos criterios contables que se utilizaron para aplicar la quita a los clientes que tenían participaciones preferentes y deuda subordinada.

En términos absolutos, el mayor deterioro de 2012 corresponde al Banco Financiero y de Ahorros (BFA), el grupo de Bankia, con 9.176 millones, seguido por Catalunya Banc (6.674 millones), Banco de Valencia (5.498 millones), Novagalicia Banco (3.091 millones), Caja España CEISS (525 millones) y BMN (241 millones).

Por entidades, entre lo perdido entre 2011 y 2012, Bankia suma 13.641 millones por 9.642 millones de Catalunya Banc, 6.649 millones de Novagalicia y 5.498 millones del Banco de Valencia vendido por un euro a CaixaBank.

Sin embargo, en proporción a su tamaño, el dinero enterrado en Catalunya Banc es mucho mayor que el de Bankia. No hay que olvidar que la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri es cuatro veces más grande que la catalana. Además, Bankia está cotizada, con beneficios, y con una perspectiva de ganar valor con la gestión de sus actuales directivos, mientras que Catalunya Banc está bajo una dirección provisional que prepara un ERE de grandes proporciones, que desembocará en una subasta.

Para el FROB, Catalunya Banc aun tiene un valor de 2.410 millones, que podría reducirse a cero o negativo si los compradores exigen ayudas para quedarse con la entidad. La participación en Novagalicia está valorada en 2.334 millones, una cifra que también puede ser cuestionada en su subasta. Caja España se valora en cero, mientras que BFA, la matriz de Bankia, está en 8.783 millones.

“Los deterioros suponen el reconocimiento de la pérdida de valor de las inversiones en las entidades participadas”, admite el FROB, que con ello viene a echar por tierra la tesis oficial de que las ayudas se recuperarían.

El deterioro ha dejado al FROB con un agujero patrimonial de 21.831 millones. Para taparlo, el fondo utilizará el dinero del préstamo de las autoridades europeas, el MEDE, que ascendió a 40.000 millones. El objetivo es que el FROB tenga un patrimonio neto positivo de 5.000 millones, por lo capitalizará casi 27.000 millones del crédito a fondos propios de la sociedad estatal. De esa forma, el fondo de rescate será rescatado. El resto, 13.000 millones, se mantendrá en el pasivo del FROB como préstamo.

En la nota del organismo dirigido por Antonio Carrascosa se aclara que “el deterioro contable” de 25.205 millones “no coincide con el déficit público que implica la recapitalización”. “El déficit sigue criterios de Contabilidad Nacional, según la cual se incluye en el déficit la parte de la inyección de capital que se destina a cubrir patrimonio negativo de la entidad. Es decir, usa un concepto contable estático frente al valor económico dinámico. El efecto en déficit de 2012 ha sido de 38.343 millones”, añade.

Pese a estos cifras más que ruinosas, el FROB parece querer tranquilizar al aclarar que dispone de “una cómoda posición de tesorería para hacer frente a sus compromisos a medio plazo”. Hasta finales de junio de 2013, “el monto de la tesorería ascendía a 12.137 millones”.

sacado de la prensa progre del Régimen.


Ejército Popular – Ejército de la Revolución

31 julio, 2013

Extraído de ODC, nos alegra profundamente su apuesta por la unidad comunista, y resaltamos sus palabras que no son otra cosa que un canto a la unidad de los marxistas-leninistas, de todos los antirrevisionistas, es un gesto muy valiente por su parte, esperamos poder seguir profundizando nuestras relaciones con ellos.

Ejército Popular – Ejército de la Revolución

[Hemos extraído este documento del excelente blog comunista Crítica Marxista-leninista , el cual al margen de las discrepancias ideológicas que podamos tener y que ODC está actualmente en una fase de reflexión interna sobre muchas cuestiones ideológicas, recomendamos por su buen hacer, seriedad y excelente trabajo teórico. Por otra parte ODC, que siempre vamos de frente aunque lo que digamos no guste o recibamos las embestidas de los “maoístas” de cliché, somos partidarios de acercar posturas y tender puentes entre los maoístas y los seguidores de Enver Hoxha honestos y consecuentes. Creemos que tanto Mao Tse-Tung como Enver Hoxha cometieron errores, que los comunistas debemos ser autocríticos y que el Movimiento Comunista Internacional tiene pendiente hacer un balance general autocrítico de la polémica sostenida entre el Partido Comunista Chino y el Partido del Trabajo de Albania, cuando dichos partidos en un principio fueron firmes aliados en la denuncia del revisionismo surgido a la muerte del camarada Stalin y a partir del XX Congreso del PCUS. Y que de dicho balance general se puedan extraer los aciertos y los errores de cada uno así como enseñanzas de cara al futuro. Tanto en China como en Albania los revisionistas lograron restaurar el capitalismo por lo que es evidente que los comunistas cometieron errores que tuvieron como consecuencia no lograr evitar tal restauración capitalista. Los comunistas actualmente debemos estudiar estas experiencias, sacar lecciones y aprender de los errores cometidos para que en el futuro no se repitan.]

Ejército Popular – Ejército de la Revolución
Arif Hasko

Nuestro ejército ha cumplido treinta años. Treinta años de batallas y combates en la marcha victoriosa por la liberación y la defensa del país. Décadas de temple y victorias escritas con letras de oro, con la sangre y el sudor de todo el pueblo.

Un nuevo ejército, como el Partido que lo creó; intrépido, como el Partido que lo dirige; invencible, como el Partido que constituye su núcleo.

***
Nuestro ejército popular fue creado por el Partido Comunista de Albania (hoy el Partido del Trabajo de Albania) y el camarada Enver Hoxha, en la lucha crucial contra los invasores y traidores fascistas, en la lucha por la liberación del país. El cumplimiento del plan estratégico para la expulsión de los invasores y por la liberación del país, por la destrucción del viejo poder del Estado y la creación del nuevo Poder de los consejos de liberación nacional, fue posible sólo con la organización, educación y dirección de un ejército revolucionario salido del seno del pueblo y vinculado estrechamente con él. Esta no fue una tarea fácil, pero era una tarea de vida o muerte. Precisamente ahí reside el gran mérito histórico del Partido y el camarada Enver Hoxha que supieron cómo resolver este problema de una forma creadora bajo las condiciones específicas de nuestro país.

La experiencia histórica de varios países había demostrado que no podía haber revolución triunfante sin su brazo armado, sin un ejército revolucionario.

La organización de la lucha armada de liberación y de la insurrección general armada del pueblo no podía realizarse sin la creación de un ejército regular de liberación nacional.

Nuestro pueblo es un pueblo aguerrido que durante siglos nunca depuso las armas. Los enemigos nunca lo vieron arrodillarse, nunca vieron su espalda sino su pecho, nunca lo vieron temeroso ante la fuerza de la superioridad de medios del enemigo. El Partido se apoyó firmemente en esas tradiciones, en el amor a la patria, el valor y el coraje, y se vinculó con el pueblo, echando profundas raíces en él. Pero nuestro pueblo carecía de la tradición de un ejército organizado. Combatió en grupos y en forma de guerrillas, pero éstos no se convirtieron en la base de un ejército organizado. El ejército que fundó el régimen de Zog era un ejército de tipo medieval, un ejército parásito antipopular, para desfiles, sumido en la corrupción, la ignorancia, el espionaje y la traición. Por ese motivo, el Partido tuvo que buscar y encontrar las formas y organizar un nuevo ejército. Y así lo hizo. El Partido construyó ese nuevo ejército paso a paso, gradualmente, en la oleada de la lucha revolucionaria, simultáneamente al crecimiento de la conciencia de las masas populares, a la vez que hacía de la línea del Partido una parte de su vida, al mismo tiempo que se intensificaba la lucha. El movimiento partisano sirvió de base para la preparación de la insurrección general armada del pueblo y para la creación de un ejército regular de liberación.

Nuestro ejército empezó su camino con varias decenas de hombres y se convirtió en un ejército grande. Hablando acerca de esto, el camarada Enver Hoxha ha dicho: “Como una pequeña bola de nieve que rodando la pendiente de la montaña crece lentamente y se hace una poderosa avalancha, que barre enérgicamente todo lo que se le cruza y remece las montañas y planicies como un terremoto, así los primeros grupos partisanos y guerrillas, que al principio eran pequeños en número, aumentaron día a día con los mejores hijos e hijas del pueblo, creándose el poderoso ejército partisano de liberación nacional, que en 1944 contaba con más de 70,000 combatientes organizados en brigadas, divisiones y cuerpos del ejército”.

Así fue creado el ejército de un país pequeño que enfrentaría a un ejército fuerte, mucho más grande en número, medios y armamento. La primera escuela de este ejército fueron las unidades guerrilleras, al principio en la ciudades y luego también en el campo; sus cuarteles eran todas las casas del pueblo y las montañas de Albania; sus “órdenes del día” eran los pronunciamientos y volantes del Partido que despertaban la conciencia nacional. No había reclutamiento forzoso sino incorporación voluntaria. Las acciones, enfrentamientos y batallas fueron escuelas y academias. Aprendían mientras combatían; sus mejores “intendentes” para el suministro de armas y técnica militar fueron los destacamentos y arsenales de los invasores y traidores, a los que se despojaba de ellos a través del combate; mientras que el pueblo proveía el alimento y la vestimenta.

El ejército de liberación nacional, aunque era la principal fuerza armada, no era la única; además, y cooperando con él, actuaban cientos de destacamentos territoriales y batallones de aldeas, cientos de unidades guerrilleras de las ciudades, todos voluntarios, aplicando el principio revolucionario de armar a todas las fuerzas populares insurgentes.

Precisamente, el 10 de julio de 1943, cuando el Consejo General de Liberación Nacional decidió la creación del Estado Mayor con el camarada Enver Hoxha como comisario político, como centro político y orgánico que asumiría la dirección estratégica y operativa de la lucha armada contra los invasores y traidores fascistas, las unidades partisanas regulares contaban con cerca de 10,000 combatientes organizados en 22 batallones y en una gran cantidad de grupos, así como no menos de 20,000 hombres armados que conformaban destacamentos voluntarios territoriales y unidades guerrilleras. Las aéreas liberadas incluían más de la mitad del territorio del país. Después de esto, el 15 de agosto de 1943, fue creada la primera unidad del ejército, la primera brigada de choque, a la que se sumaron otras brigadas. De esta forma, el 10 de julio marcó la creación del ejército regular de liberación nacional, en cuyo núcleo se encontraba y permanece el Partido.

Nuestro ejército pasó a través de cientos de batallas contra los invasores fascistas italianos y alemanes, creció, se templó y alcanzó victorias. Como el Partido lo quería, el ejército se convirtió en un ejército popular con raíces en el pueblo, un ejército verdaderamente disciplinado, con alta consciencia, móvil y maniobrable, que evitó los golpes del enemigo, preservaba sus propias fuerzas atacando al enemigo donde y cuando éste no lo esperaba; libró una guerra partisana, no frontal, una guerra librada por todas las fuerzas armadas, convirtiendo el país en un mar de fuego de la lucha popular. Sabía cómo contraponer acciones verdaderamente activas de un ejército revolucionario a las clásicas acciones de los ejércitos fascista y nazi; contraponiendo la habilidad y la sabiduría del pueblo, el arrojo, la iniciativa y creatividad de los cuadros revolucionarios a la rutina y clasicismo de los cuadros de las escuelas y academias de la burguesía prusiana y fascista. Así el rifle se enfrentó al cañón y triunfó, el pequeño venció al grande, el espíritu proletario derrotó al espíritu de la agresión.

Describiendo este golpe político, militar, moral y psicológico asestado por nuestro ejército al ejército nazi, uno de los comandantes de este último escribió en octubre de 1944: “Los alemanes están metiéndose cada vez más en un callejón sin salida, tanto que finalmente se ven obligados a entregar Albania… Nadie espera salir vivo de Albania”.

En esta lucha de vida o muerte, nos apoyamos firmemente en nuestro territorio, en el territorio albanés, en nuestras tradiciones, en nuestras propias fuerzas y brazos, ligando nuestra lucha con la lucha antifascista de los demás pueblos, en primer lugar con la lucha del pueblo soviético dirigido por J.V. Stalin. Con su propia lucha, con sus propias fuerzas, nuestro pueblo liberó la patria y se puso en el pedestal de amo absoluto de su país el 29 de noviembre de 1944.

Pero nuestro pueblo, educado en el internacionalismo proletario, no detuvo su lucha contra los invasores, los persiguió estrechamente, fue en ayuda de sus hermanos kosovares, envió dos divisiones del Ejército de Liberación Nacional para ayudar a los pueblos de Yugoslavia. Combatieron heroicamente por la liberación de Montenegro y Sandjak, de Bosnia y otros lugares hasta Vishegrad.

***
La nueva Albania que nació después de la liberación inició su marcha por el camino socialista. Este camino no fue fácil. Los enemigos imperialistas anglo-americanos lo consideraron como una espina en su espalda. Tenían sus cartas quemadas en sus manos. Sus liados –los ballistas y zogistas– fueron estigmatizados por el pueblo como traidores, como sirvientes de varios amos. Éstos sirvieron a los fascistas italianos y alemanes, a los británicos y americanos, pero fracasaron. Fracasaron pero no dejaron de conspirar, dentro y fuera del país. Por esa razón, el Partido y el camarada Enver Hoxha, en los días en que la bandera de la libertad flameaba en todo el país, iniciaron la reorganización, modernización y fortalecimiento del ejército para asegurar que la bandera de la libertad continuara flameando. Sin un ejército popular fuerte no se podía garantizar la defensa de la patria, no podía existir el poder popular. Se guiaron por la enseñanza de V.I. Lenin: no basta con tomar el poder del Estado, debemos conservarlo.

Y cuando las heridas de la guerra todavía estaban abiertas, cuando las cenizas de las ruinas se veían por doquier, cuando aún se sentía el olor de la pólvora, cuando la llama del patriotismo se había elevado al máximo, los enemigos no depusieron las armas. El blanco principal de los remanentes de la reacción y de los imperialistas y revisionistas, para hacer realidad sus sueños –el derrocamiento del poder popular–, era el ejército, el ejército que los aplastó, el ejército que los aplastará. Precisamente por esa razón empezaron a lanzar consignas como “Para qué se necesita el ejército ahora que Albania ha sido liberada”, “Dejemos las armas y tomemos los picos y las palas”. Pero el Partido y el pueblo estuvieron alertas. Y mantuvieron su aguda vigilancia para golpear a los que querían desarmar a la revolución. El Partido lanzó la consigna militante y revolucionaria: “Construir el socialismo con el pico en una mano y el rifle en la otra”. Desenmascarando a los enemigos que llamaban a “deponer las armas”, el camarada Enver Hoxha escribió: “Nuestro ejército no dejará las armas hasta que desaparezca el más mínimo peligro para el pueblo. Nuestro ejército se fortalecerá, se hará fuerte como el acero, será el defensor de las conquistas del pueblo, el defensor de la nueva construcción del país”.

Hoy, cuando hacemos el balance de 30 años de victorias, nos enorgullecemos de que nuestro ejército haya preservado y desarrollado sus tradiciones año tras año, que haya mantenido un elevado espíritu revolucionario, que haya servido con devoción al pueblo y a la patria en todo lugar. La experiencia, el gran tesoro de la lucha de liberación nacional, fue cuidadosamente acumulada, fue estudiada y generalizada. El arte militar de la guerra popular está basado en esta riqueza colosal, en este gran tesoro que es la experiencia de nuestro ejército en la lucha por la liberación de la patria.

Nuestro ejército popular, bajo la dirección del Partido y del camarada Enver Hoxha, marchó adelante con determinación en el camino de la modernización. Simultáneamente con las transformaciones del país en camino al socialismo, con el desarrollo de la industria y la agricultura colectiva, de la educación y la cultura, el ejército también fue desarrollado y fortalecido, fue equipado con el arte militar moderno, con nuevas armas y tecnología, se perfeccionó aún más su estructura organizativa de conformidad con la nueva etapa, con las nuevas tareas que está cumpliendo como ejército de la dictadura del proletariado. Esto no se alcanzó sin dificultades y obstáculos, sino mediante una feroz lucha de clase en el interior y en la arena internacional, mediante las luchas por la defensa del poder popular, así como también contra los remanentes de la reacción y contra los imperialistas, que no dejaron piedra sobre piedra, organizando provocaciones y agresiones, ejerciendo el chantaje y la presión. Las armas de nuestro ejército derrotaron a las armas de los enemigos durante las provocaciones de agosto de 1949, al igual que, antes y después, hicieron fracasar los planes de los enemigos internos del Partido y del pueblo. El ejército permaneció siempre unido en torno al Partido, infinitamente leal al pueblo.

La profundización de la revolución socialista, la disposición de todo el país en la etapa de la construcción completa de la sociedad socialista, la revolucionarización de toda la vida nacional, particularmente en estos últimos años, se reflejaron positivamente en toda la vida y actividad de nuestras fuerzas armadas. Estos años marcaron otro periodo en el fortalecimiento y revolucionarizacion del ejército, en su transformación en un gran ejército popular, en su equipamiento con el arte y la ciencia militar de la guerra popular.

Echando una mirada a la trayectoria combativa de nuestro ejército popular en estas tres décadas de su existencia, una vez más destacamos las grandes lecciones que se extraen para un ejército de nuevo tipo, un ejército popular, un ejército de la revolución, como es nuestro ejército.

Primero, no puede haber ejército revolucionario sin un partido revolucionario que lo dirija. Nuestro ejército nació y se convirtió en un ejército fuerte porque fue creado, organizado y dirigido por el Partido de la revolución. El Partido lo hizo un ejército político; siempre ha sido y sigue siendo su alma y corazón, y siempre ha estado al mando del ejército; el Partido lo hace invencible. El trabajo político del Partido, la prioridad del trabajo ideológico y político sobre el trabajo militar hace que nuestro ejército sea siempre un brazo leal del pueblo, de la dictadura del proletariado.

El Partido ha educado al ejército en su línea y en el marxismo-leninismo. Este ha sido y sigue siendo el arma número 1, la más poderosa, la que ha hecho de nuestro ejército un ejército político y revolucionario. La dirección del Partido siempre ha garantizado el carácter proletario popular del ejército.

Segundo, la defensa de la patria es cuestión de todo el pueblo. El camarada Enver Hoxha ha dicho: “La patria es de todo el pueblo y por eso es defendida no sólo por el ejército regular, el ejército uniformado, sino también por todo el pueblo en armas, militarmente organizado y preparado”. El nuestro no es un ejército de cuarteles, una casta cerrada que permanece separada del pueblo, sino fusionada con el pueblo, que unido a él defiende la patria. En esa dirección nuestro Partido ha combatido los puntos de vista burgués y revisionista sobre el ejército, que lo sitúan sobre el pueblo, separado del pueblo y contra el pueblo.

En este problema, nuestro Partido se guía por la instrucción de V.I. Lenin: con nosotros “cada ciudadano debe ser un soldado y cada soldado un ciudadano”. Así, todo el país es hoy un lugar en construcción, una escuela de educación y una fortaleza militar inexpugnable. La consigna revolucionaria del Partido, “Con el pico en una mano y el rifle en la otra”, encuentra su expresión en esto. Nuestro ejército se ha convertido hoy en una escuela que educa militarmente a todo el pueblo. Este es un gran principio de nuestro Partido, una ley general de la construcción y la defensa del socialismo. En esto también encuentra su expresión la profundización de nuestra democracia socialista, donde las amplias masas deben tomar parte activamente en la administración de nuestro Estado de dictadura del proletariado, en el desarrollo y en la dirección de nuestras fuerzas armadas.

Este es un principio marxista-leninista, pero en nuestro país es de especial importancia si consideramos que somos un país pequeño cercado por los imperialistas y revisionistas que ejercen una presión permanente y total sobre nuestro país. Por eso es que en sus recientes discursos el camarada Enver Hoxha nos instruye que ampliemos y profundicemos la compresión de la cuestión de la defensa de nuestro país, que nuestro hombre nuevo comprenda la cuestión de la defensa, entendiendo en primer lugar las condiciones en que trabajamos y construimos el socialismo. Dice: “…En la situación política que el mundo y nuestro país están viviendo, todo lo que se hace, toda acción, todo trabajo, toda palabra, debe estar vinculada con la defensa de nuestra patria socialista contra los enemigos, que esta cuestión de la defensa debe predominar en la mente, corazón y conciencia de todo hombre”.

Tercero, incluso un pueblo pequeño en número puede defender con éxito su patria contra un enemigo más grande en número y medios. Esto ha sido confirmado por muchos siglos de nuestra vieja historia, desde Scanderbeg hasta la batalla de Vlora, desde la gloriosa lucha de liberación nacional hasta la heroica lucha por la defensa de la patria durante estos 29 años de liberación.

La aplicación del principio revolucionario de basarse en las propias fuerzas es una de las condiciones para llevar adelante la defensa del país. Y nosotros siempre nos hemos basado en nuestras propias fuerzas en la defensa de nuestra patria, en el nervio de acero revolucionario de nuestro pueblo y Partido. La aplicación de este principio es de actual importancia porque los imperialistas y revisionistas están pregonando hoy que un pueblo pequeño sólo puede defender y asegurar su independencia y libertad bajo el “paraguas” de las dos superpotencias, con el objetivo de mantener a los pueblos en la esclavitud, intimidándolos y haciéndoles perder la confianza en sus propias fuerzas. Nosotros nos basamos primero y ante todo en el factor interno como el factor decisivo.

Otra exigencia es el establecimiento de la firme creencia en la victoria. Esta ha sido y sigue siendo una característica de nuestro pueblo y nuestro ejército. Esta confianza ha sido creada en nosotros por el Partido, desde cuando se formaron las unidades guerrilleras, cuando todavía teníamos un pequeño ejército, y tanto más ahora que tenemos el poder del Estado en nuestras manos, con nuestro Partido a la cabeza, con una fuerte economía socialista, con nuestro hombre nuevo educado por el Partido, cuando tenemos un ejército y a todo el pueblo organizado y en armas, militarmente entrenado. Nuestra firme confianza se alimenta de la ideología marxista-leninista –la línea de nuestro Partido.

Cuarto, la fuerza de nuestro ejército reside en vínculos con el pueblo. Nació en el seno del pueblo, que lo mantuvo, preservó y luchó con él por la liberación de la patria. El pueblo lo nutrió con las mejores tradiciones, con patriotismo y valentía; no escatimó en nada para proveerle con armas y tecnología modernas; y siempre, en toda momento, vivió y luchó por la defensa de la patria, hombro con hombro con el ejército. Por eso la estrecha ligazón con el pueblo, viviendo sus alegrías, victorias y preocupaciones, ha profundizado aún más el carácter popular revolucionario de nuestro ejército. Son vínculos ideo-políticos, económicos, militares y espirituales; son vínculos de clase revolucionarios.

Toda la trayectoria combativa de nuestro ejército está permeada por la línea de masas como hilo conductor. Los cuadros confían en la opinión y en la fuerza de las masas; escuchan su voz, discuten y resuelven con ellas los problemas de educación y entrenamiento. Las masas educan y enseñan a los soldados, pero también aprenden de los soldados. En este proceso, las relaciones cuadros-masas, que son un principio importante de un ejército revolucionario, se fortalecen y perfeccionan permanentemente.

Quinto, el ejército ha respondido al cuidado del pueblo con lealtad, con su intensa formación para la defensa y con su ayuda sin reservas en la construcción socialista.

Nuestro ejército, al lado de todo el pueblo, junto al pueblo, participó en la reconstrucción de nuestro país y en la construcción socialista. No hay obra económica e industrial en que el soldado no haya derramado sudor, no hay proyecto o calamidad natural en que el ejército no haya dado su valiosa ayuda. Esto es de doble importancia y sirve sobre todo para educar al ejército en el amor al trabajo y a los trabajadores.

***
Nuestro ejército llega al 30º aniversario de su fundación, el 10 de julio de 1973, con un balance rico en logros, con mayores resultados en su formación política y de combate, y con una mejor preparación. La dirección del Partido y del comandante general camarada Enver Hoxha en el ejército es una garantía confiable para la defensa de las conquistas de nuestro pueblo.

Siempre evaluando con gran claridad ideológica y gran madurez política las situaciones –el doble cerco imperialista-revisionista a nuestro país, los preparativos de guerra realizados por los imperialistas norteamericanos y socialimperialistas soviéticos, su febril carrera armamentista–, todo militar y todo nuestro pueblo-soldado sacan la gran lección de que debemos estar militarmente preparados para que cualquier agresor que se atreva a poner sus manos en nuestro país se queme en las llamas de nuestra guerra popular. Nuestro ejército y nuestro pueblo agudizan su vigilancia revolucionaria y mantienen la pólvora seca para que los enemigos no nos sorprendan desprevenidos. La historia nos ha enseñado esto. Y estamos confiados de que venceremos a cualquier agresor o coalición de agresores que se atreva a violar las sagradas fronteras de nuestra patria. La gloriosa trayectoria de 30 años de nuestro ejército es un testimonio de su fuerza y poderío, como ejército de nuevo tipo, como ejército popular, como ejército de la revolución.

Fuente: Albania Today nº 3, mayo-junio de 1973

Traducido para “Crítica Marxista-Leninista” por Ykv.Pk

http://criticamarxista-leninista.blogspot.com.es/2013/07/ejercito-popular-ejercito-de-la-revolucion.html


Populistas, nuevo tema de SIN VERSOS EN LA LENGUA.

30 julio, 2013


Y con un detallito a la RSA 😀


Un comentario sobre el Che, Cuba, y el social-imperialismo soviético.

29 julio, 2013

2013, nuevo aniversario del inicio de la Revolución Cubana. Fotos del Ché Guevara, Fidel Castro, Camilo Cienfuegos.  Ninguna crítica, ningún replanteamiento de la deriva cubana. Todos con las filas bien cerradas, desde el PCE hasta la “ortodoxia”. En la RSA hemos tenido comité sensual extraordinario y hemos decidido introducir este debate necesario. Y sí, sólo por tocar los huevos.

Mucho se ha hablado sobre el Ché. La mayoría lo ensalza como un triunfo de la voluntad. O como un icono puramente antiimperialista.  Tenemos el caso de los “nuevos” socialistas “de siglo XXI”, quienes tratan de legitimar su revisionismo escondiéndose detrás de las imágenes del guerrillero argentino. La realidad es que el Ché Guevara aborrecía los elementos mercantiles en el socialismo, por lo tanto su pensamiento se sitúa en las antípodas del llamado “socialismo de siglo XXI”, que es una remasterización del reformismo de siempre mezclado con bolivarianismo y las nuevas realidades de los movimientos sociales, pero reformismo dentro del capitalismo al fin y al cabo.  “Socialismo”, por cierto, al que avanza Cuba a pasos agigantados.

El caso de Cuba es bastante particular.  La revolución fue hecha sin Partido Comunista, de hecho los revisionistas a sueldo de Moscú en América Latina poca intención tenían de hacer la revolución, y es que los revisionistas siempre van 100 pasos por detrás de las masas más luchadoras, así que era de esperar que el antiimperialismo lo abanderaran movimientos no comunistas. Bien lo sabe el Ché Guevara. Aquellos guerrilleros, tal como explica el Ché en La ideología de la revolución cubana, se aproximaron progresivamente al marxismo a medida que transcurría la revolución. Todos recordamos ese “No somos marxistas-leninistas” pronunciado por Fidel Castro. Pero la bestialidad del imperialismo norteamericano en América Latina empujaba a la revolución hacia el socialismo, y Cuba acabó tiñéndose de rojo.

Con estos orígenes, el PCC nacía ya copado por el eclecticismo y el revisionismo hasta la médula. Revisionismo acrecentado por su apego inmediato a la URSS para contrarrestar la presión yankee sobre la isla. Se puede argüir que había cierta “necesidad” inicial de enseñar las garras soviéticas a los norteamericanos, pero el desarrollo del PCC no es, ni mucho menos, una “necesidad ineludible” (argumento que recuerda tanto al de los recortes en el Estado español), sino la derrota de las líneas de izquierdas (como la del Ché Guevara) en el seno del partido a mano de la tendencia prosoviética.

A principios de los años 60, especialmente del 63 al 64, el debate sobre el futuro económico de la nueva república se profundizó. Algunos de los nombres más sonantes que participaron en este debate eran Ernest Mandel, Charles Bettelheim, Carlos Rafael Rodríguez o Joaquín Infante Ugarte (economista cubano que ha justificado la reconstitución del mercado capitalista en la isla diciendo que “el igualitarismo debilita el esfuerzo colectivo”), además de Ernesto Guevara y Fidel Castro.

El comandante Ché Guevara siempre pecó de un voluntarismo extremo, y eso se vio reflejado tanto en su gran valor en el combate, como en sus campañas militares aventuristas o en su pensamiento económico. El Ché difería de los maestros como Lenin o Stalin en el papel que se otorgaba a las categorías económicas mercantiles en la construcción de la nueva sociedad: pensaba que estas relaciones tenían un papel demasiado relevante. Imaginaos, pues, la opinión que tendría del revisionismo soviético cuando vio cómo la URSS reconstruía la propiedad y la descentralización económica, la desigualdad como estímulo económico y el capitalismo. Para el Ché, como para los marxistas-leninistas consecuentes, no había duda: “se está regresando al capitalismo“. No estamos de acuerdo con el voluntarismo extremo del Ché Guevara, pero nos parece vergonzoso que se silencien las críticas de éste a la URSS y se le pretenda hacer partícipe de la deriva prosoviética de la isla y del actual revisionismo del siglo XXI.

Algunos dicen que el Ché era trotskista, acusación absurda puesto que se confiscó la imprenta a los troskos cubanos y él lo justificó en una entrevista a un periódico de Uruguay.

El Ché también era consciente del papel que jugaba el social-imperialismo soviético. En 1965, durante un discurso en Argelia, se refirió a la URSS con estas palabras:

¿Cómo puede significar “beneficio mutuo” vender a precios del mercado mundial las materias primas que cuestan sudor y sufrimientos sin límites a los países atrasados y comprar a precios de mercado mundial las máquinas producidas en las grandes fábricas automatizadas del presente?

Si establecemos ese tipo de relación entre los dos grupos de naciones, debemos convenir en que los países socialistas son, en cierta manera, cómplices de la explotación imperial. Se puede argüir que el monto del intercambio con los países subdesarrollados, constituye una parte insignificante del comercio exterior de estos países. Es una gran verdad, pero no elimina el carácter inmoral del cambio.

Recordemos que China y Albania rompieron con la URSS, entre otras cosas, por ese motivo: porque los revisionistas querían explotar los demás países. En las memorias de Hoxha sobre los revisionistas soviéticos, Los Jruschovistas, el líder albanés explica detalladamente como los revis querían parar el avance de Albania hacia el comunismo y convertir este país en el jardín de la URSS; explica detalladamente como la URSS, que siempre se había mostrado un país solidario, que había ayudado en la construcción socialista de Albania, pasó a estar dirigida por mercachifles guiados por la rentabilidad y la explotación ajena.

Cuba siguió este camino. El PCC blindó su prosovietismo. Tal vez la URSS pagaría por el azúcar precios preferentes, pero la isla nunca pudo deshacerse de su estructura económica heredada del imperialismo, no pudo industrializarse y construir una economía armónica socialista: al contrario, se convirtió en un satélite más del bloque del Este, dependiente de la URSS y sumiso a sus dictados económicos y políticos. El ejemplo de los misiles es bastante ilustrativo: la URSS utilizaba a Cuba.

Por las cartas del Ché a Fidel, entendemos que se tenían mucho aprecio, pero eso no significa compartir el mismo pensamiento. Con este panorama, el Ché poco más podía hacer ya en la isla. Cogió las maletas y se fue a expandir la revolución por el mundo. El resto de la aventura del Ché ya la sabemos.

Con la caída del muro de Berlín, Cuba pagó cara su dependencia económica. Y de aquellas aguas moscovitas, estos lodos perestroikos actuales.

La RSA entendemos que se puede apoyar a Cuba en su lucha contra el imperialismo americano. Que la revolución cubana fue una gesta.  Eso no está puesto en duda. Pero tan negativo es el ni-nismo trosko, como el fundamentalismo acrítico hacia todo país que se reclame antiimperialista o “socialista”. ¿Apoyo crítico? De acuerdo, ese es un apoyo verdadero. ¿Comer mierda revi? No, gracias.

Comité Sensual de la RSA.

29/07/2013

che guevara


Mosin-Nagant, la mula de carga del Ejército Rojo.

28 julio, 2013

 

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Todos los grandes eventos históricos ocurridos en Rusia en la primera mitad del siglo XX han visto el uso de un fusil, el Mosin-Nagant. Pasó de ser el arma de las fuerzas del Zar a ser la fiel herramienta del obrero soviético. Además, ha visto combate en más de 15 guerras alrededor del mundo, incluyendo la de Corea y la de Vietnam.

La historia de esta emblemática arma empieza en la guerra Ruso-Otomana de 1877, en la cual los soldados rusos tuvieron que enfrentarse con fusiles monotiro a las fuerzas otomanas, que contaban con fusiles de repetición americanos. Lógicamente, sufrieron graves bajas, lo que alerto a los altos mandos del Ejército Imperial Ruso de la necesidad de modernizar sus fuerzas armadas.

El fusil es la base de todo ejército, y por tanto fue una de las primeras herramientas en ser modernizadas. En 1889 se organizó un concurso en el cual dos diseños resaltaron, el del Capitán Sergei Ivanovich Mosin y el del belga Léon Nagant. Tras las pruebas, se decidió adoptar el fusil de Mosin, pero con varios sistemas del fusil Nagant, creando así el fusil Mosin-Nagant Modelo 1891.

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Este moderno fusil dispara un cartucho de alta velocidad de 7.62X54 milímetros o 3 líneas, en el sistema de medición imperial ruso. Fue la primera munición rusa en utilizar pólvora sin humo, más potente que la negra, lo que le daba mayor alcance y velocidad respecto a su predecesor. Además, al eliminar el denso humo negro de la pólvora negra, incrementó la efectividad en combate, y mantenía el rifle más limpio.

5 de estas balas eran almacenadas en el cargador, que podían ser rápidamente disparadas gracias al sistema de cerrojo, que como su nombre indica, funciona de una manera similar a un cerrojo. El cargador era fijo, por lo que se cargaba con “peines” de 5 balas, o introduciendo las balas de una en una con el cerrojo abierto.

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Una parte digna de mención del diseño del Mosin-Nagant es su bayoneta, que básicamente es un largo pincho, a diferencia de las bayonetas “espada” utilizadas en otros fusiles. Solo se podía utilizar para pinchar a los enemigos, lo que le ganó su apodo, “la pincha cerdos”. Tan importante era la bayoneta para los rusos, que el rifle estaba pensado para ser siempre utilizado con su bayoneta, sin ella, el fusil no acertaría en los blancos, por la fuerza que hace el peso de la bayoneta sobre el cañón.

El diseño no tardo en ser adaptado, en diferentes versiones más cortas para Dragones (Infantería montada), la mítica caballería cosaca y tropas de artillería.

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En estas configuraciones prestó servicio en la guerra Ruso-Japonesa, la revolución de 1905, la Primera Guerra Mundial, la Revolución de Octubre , la guerra contra Polonia y la Guerra Civil Rusa.

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Pero en el año 1930 se decidió modernizar el fusil, que ya tenía casi 40 años. Así se creó la variante M1891/30, más corta que el fusil original, y con las miras en sistema métrico. Miles de fusiles antiguos se modernizaron a estas especificaciones, y la producción se centró únicamente en este modelo.

No fue hasta 1938 cuando se introduce una versión radicalmente más corta, la carabina M1938, con un cañón de 20 pulgadas y sin bayoneta.

Los fusiles 91/30 fueron enviados a España como parte de la ayuda de la URSS al bando republicano, y fueron ampliamente utilizados por el Ejército Popular, donde suplementó al Mauser español.

Pero fue en 1941 cuando empezó la prueba más dura para este arma, comenzaba la Operación Barbarossa, la invasión nazi de la Unión Soviética. El primer año de guerra fue desesperado, en muchas ocasiones las unidades soviéticas se quedaron atrapadas y sin munición, y tuvieron que recurrir a cargas de bayoneta prácticamente suicidas.

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En 1942 la situación es extremadamente crítica, Moscú había resistido los ataques alemanes, pero Stalingrado, un importante núcleo industrial, se encontraba al borde del colapso, solo unas decenas de metros separaban a los soldados del desastre. Había que defender cada palmo de tierra, cada habitación, en muchas ocasiones recurriendo al encarnizado combate mano a mano.

Los rusos recurrieron entonces a un as en la manga, los francotiradores. Hasta entonces no se habían empleado individualmente, como cazadores, pero demostraron su valía en esta batalla. Personajes como Vasili Zaitsev, Iván Sidorenko o Lyudmila Pavlichenko mataron a cientos de nazis principalmente con el fiel Mosin-Nagant, equipado para este trabajo con una mira telescópica tres aumentos. Es de destacar el papel de las mujeres en estas unidades de francotiradores, en las cuales lucharon más de 5000.

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Iván Sidorenko (504 muertos)

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Vasili Zaitsev (225 muertos)

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Lyudmila Pavlichenko (309 muertos)

Incluso los enemigos de la URSS dieron buen uso al Mosin-Nagant, el finlandés Simo  Häyhä, apodado “la muerte blanca”, mató a 505 soldados soviéticos con su fusil Mosin, que increíblemente utilizaba sin mira telescópica, ya que suponía una molestia para él. Además de los finlandeses, los propios alemanes utilizaron cientos de miles de fusiles capturados, y se sabe que muchos francotiradores lo preferían al Mauser K98 alemán.

En 1944 se introduce la última importante modificación del fusil, la carabina M1944, que se distingue de la M1938 por una bayoneta plegable hacia el lado.

Con el final de la guerra se introduce el fusil semiautomático SKS, que empieza a reemplazar el Mosin-Nagant, algo que los fusiles SVT-40 no consiguieron debido a la necesidad de producción, se produjeron más de un millón y medio de estos nuevos fusiles, cifra que aunque grande, queda ensombrecida por los 17,4 millones de fusiles Mosin que fueron producidos durante la guerra.

Aunque el SKS lo relegó a un segundo plano el mítico fusil no fue totalmente reemplazado hasta la llegada del AK-47, que lo reemplazo como mula de carga del Ejército Soviético y de millones de guerrilleros alrededor del globo terráqueo.

El mejor amigo de un soldado es su fusil, y en el caso del soldado del Ejército Rojo, su mejor amigo era el Mosin-Nagant.

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La revolución no tiene “porque” ser violenta.

28 julio, 2013

PUAJAJAJAJA

 

Esto lo explica todo. De ahí la estrategia electoralista y legalista del PCPE.  Y si algún día la burguesía opone resistencia, ya sabéis, llamad a…. nanananananana ¡¡PCé-PÉ!!

 

EL POLO YA NO MOLA, QUEREMOS A LOS CJCERDOS CON UNIFORMES DE ROBIN.

jUAN nOGUEIRA

 

 

 

 

 

 

He aquí Yuan Nogueila posando seximente con su nuevo uniforme.

Con estas pintas, seguro que se lleva todas las coreanas del karaoke a la cama (Coreanos no, allí eso de la sexualidad libre “es privado”).

 

NANANANANANA ¡¡¡PCé-PÉ!!!


Entrevista a Sin Versos En La Lengua.

28 julio, 2013

una entrevista interesante a Odín de Sin Versos En La Lengua