Clásicos: Marxismo y cuestión nacional (Stalin)


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1. La nación

¿Qué es una nación?

Una nación es, ante todo, una comunidad, una determinada comunidad de hombres.

Esta comunidad no es de raza ni de tribu. La actual nación italiana fue constituida por romanos, germanos, etruscos, griegos, árabes, etc. La nación francesa fue formada por galos, romanos, bretones, germanos, etc. Y otro tanto cabe decir de los ingleses, alemanes, etc., cuyas naciones fueron formadas por gentes de razas y tribus diversas.

Tenemos, pues, que una nación no es una comunidad racial o tribal, sino una comunidad de hombres históricamente formada.

Por otro lado, es indudable que los grandes Estados de Ciro o de Alejandro no podían ser llamados naciones, aunque se habían formado en el transcurso de la historia y habían sido integrados por diversas razas y tribus. Esos Estados no eran naciones, sino conglomerados de grupos, accidentales y mal vinculados, que se disgregaban o se unían según los éxitos o derrotas de tal o cual conquistador.

Tenemos, pues, que una nación no es un conglomerado accidental y efímero, sino una comunidad estable de hombres.

Pero no toda comunidad estable constituye una nación. Austria y Rusia son también comunidades estables, y, sin embargo, nadie las llama naciones. ¿Qué es lo que distingue a una comunidad nacional de una comunidad estatal? Entre otras cosas, que una comunidad nacional es inconcebible sin un idioma común, mientras que para un Estado no es obligatorio que haya un idioma común. La nación checa, en Austria, y la polaca, en Rusia, no serían posibles sin un idioma común para cada una de ellas, mientras que para la integridad de Rusia y de Austria no es un obstáculo el que dentro de sus fronteras existan varios idiomas. Y al decir esto, nos referimos, naturalmente, a los idiomas que habla el pueblo y no al idioma oficial de cancillería.

Tenemos, pues, la comunidad de idioma como uno de los rasgos característicos de la nación.

Esto no quiere decir, como es lógico, que diversas naciones hablen siempre y en todas partes idiomas diversos ni que todos los que hablen uno y el mismo idioma constituyan obligatoriamente una sola nación. Un idioma común para cada nación, ¡pero no obligatoriamente diversos idiomas para diversas naciones! No hay nación que hable a la vez diversos idiomas, ¡pero esto no quiere decir que no pueda haber dos naciones que hablen el mismo idioma! Los ingleses y los norteamericanos hablan el mismo idioma, y a pesar de esto no constituyen una sola nación. Otro tanto cabe decir de los noruegos y los daneses, de los ingleses y los irlandeses.

¿Y por qué, por ejemplo, los ingleses y los norteamericanos no forman una sola nación, a pesar de tener un idioma común?

Ante todo, porque no viven conjuntamente, sino en distintos territorios. La nación sólo se forma como resultado de relaciones duraderas y regulares, como resultado de la convivencia de los hombres, de generación en generación. Y esta convivencia prolongada no es posible sin un territorio común. Antes los ingleses y los norteamericanos poblaban un solo territorio, Inglaterra, y constituían una sola nación. Más tarde, una parte de los ingleses emigró de este país a un nuevo territorio, el Norte de América, y aquí, en el nuevo territorio, formó a lo largo del tiempo una nueva nación, la norteamericana. La diversidad de territorios condujo a la formación de naciones diversas.

Tenemos, pues, la comunidad de territorio como uno de los rasgos característicos de la nación.

Pero esto no es todo. La comunidad de territorio por sí sola no determina todavía la nación. Ha de concurrir, además, un vínculo económico interno que suelde en un todo único las diversas partes de la nación. Entre Inglaterra y Norteamérica no existe este vínculo; por eso constituyen dos naciones distintas. Y los mismos norteamericanos no merecerían el nombre de nación si los diversos confines de Norteamérica no estuviesen ligados entre sí en una unidad económica gracias a la división del trabajo establecida entre ellos, al desarrollo de las vías de comunicación, etc.

Tomemos, por ejemplo, a los georgianos. Los georgianos de los tiempos anteriores a la reforma vivían en un territorio común y hablaban un mismo idioma, pero, con todo, no constituían, estrictamente hablando, una sola nación, pues, divididos en varios principados sin ninguna ligazón entre sí, no podían vivir una vida económica común; se pasaron siglos guerreando y arruinándose mutuamente, azuzando unos contra otros a los persas o a los turcos. La unificación efímera y accidental de estos principados, que a veces conseguía llevar a cabo cualquier rey afortunado, sólo abarcaba, en el mejor de los casos, las esferas superficiales, las esferas administrativas, y pronto saltaba hecha añicos al chocar con los caprichos de los príncipes y la indiferencia de los campesinos. Dada la dispersión económica de Georgia, no podía ser de otro modo1/4 Georgia no se reveló como nación hasta la segunda mitad del siglo XIX, cuando la caída del régimen de servidumbre y el desarrollo de la vida económica del país, el desarrollo de las vías de comunicación y el nacimiento del capitalismo establecieron una división del trabajo entre sus distintas regiones, quebrantaron por completo el aislamiento económico de los principados y los unieron en un todo.

Y lo mismo hay que decir de otras naciones que han pasado por la fase del feudalismo y en cuyo seno se ha desarrollado el capitalismo.

Tenemos, pues, la comunidad de vida económica, la ligazón económica como una de las particularidades características de la nación.

Pero tampoco esto es todo. Además de lo dicho, hay que tener en cuenta también las particularidades de la fisonomía espiritual de los hombres unidos en una nación. Las naciones no sólo se distinguen unas de otras por sus condiciones de vida, sino también por su fisonomía espiritual, que se expresa en las particularidades de la cultura nacional. En el hecho de que Inglaterra, América del Norte e Irlanda, aun hablando el mismo idioma, formen, no obstante, tres naciones distintas, desempeña un papel de bastante importancia la psicología peculiar que se ha ido formando en cada una de estas naciones, de generación en generación, a consecuencia de condiciones de existencia diferentes.

Claro está que, por sí sola, la psicología, o el “carácter nacional”, como otras veces se la llama, es algo imperceptible para el observador; pero como se expresa en las peculiaridades de la cultura común a toda la nación, es aprehensible y no puede ser dejada de lado.

Huelga decir que el “carácter nacional” no es algo que exista de una vez para siempre, sino que cambia con las condiciones de vida; pero, por lo mismo que existe en cada momento dado, imprime su sello a la fisonomía de la nación.

Tenemos, pues, la comunidad de psicología, reflejada en la comunidad de cultura, como uno de los rasgos característicos de la nación.

Con esto, hemos señalado todos los rasgos distintivos de una nación.

Nación es una comunidad humana estable, históricamente formada y surgida sobre la base de la comunidad de idioma, de territorio, de vida económica y de psicología, manifestada ésta en la comunidad de cultura.

Además, de suyo se comprende que la nación, como todo fenómeno histórico, se halla sujeta a la ley del cambio, tiene su historia, su comienzo y su fin.

Es necesario subrayar que ninguno de los rasgos indicados, tomado aisladamente, es suficiente para definir la nación. Más aún: basta con que falte aunque sólo sea uno de estos rasgos, para que la nación deje de serlo.

Podemos imaginarnos hombres de “carácter nacional” común, y, sin embargo, no podremos decir que forman una nación si están desligados económicamente, si viven en territorios distintos, hablan idiomas distintos, etc. Así, por ejemplo, los judíos de Rusia, de Galitzia, de América, de Georgia y de las montañas del Cáucaso no forman, a juicio nuestro, una sola nación.

Podemos imaginarnos hombres con comunidad de territorio y de vida económica, y, no obstante, no formarán una nación si entre ellos no existe comunidad de idioma y de “carácter nacional”. Tal es el caso, por ejemplo, de los alemanes y los letones en la región del Báltico.

Finalmente, los noruegos y los daneses hablan un mismo idioma, pero no forman una sola nación, por no reunir los demás rasgos distintivos.

Sólo la presencia conjunta de todos los rasgos distintivos forma la nación.

15 respuestas a Clásicos: Marxismo y cuestión nacional (Stalin)

  1. Juan dice:

    Segun el texto Castilla encaja con lo que es una nacion…¿Porque desde la RSA os negais en otorgarle esa categoria?

    • rsamadrid dice:

      Castilla es una nación, efectivamente. Concretamente la nación dominante sobre los otros pueblos del Estado.¿Estás seguro que creemos que Castilla no es una nación?

      • Juan dice:

        En los unos comentarios, de una entrada de tema similar, negabais que Castilla fuera una nacion, y la definiais como pueblo, por que segun quien escribio el comentario, carecia de uno de estos rasgos (en especificar cual).

      • rsamadrid dice:

        Ah, pues puede ser, no sé, depende de si ese día nos veíamos suficientemente guapos o si teníamos estrías en el sobaco.

      • rsamadrid dice:

        Pero no te preocupes, dentro de poco la RSA sacará una opinión oficial y sumarísima sobre la cuestión nacional en el Estado Español.

  2. Gelo dice:

    Que opinión tenéis acerca del tema del País Leonés o Llionés como lo llaman por aquí, se podría considerar la nación leonesa como una auténtica nación? Y del tema cántabro o cántabru. Podrían formar ambas sendas Naciones Socialistas totalmente independientes? Serían legítimas, pregunto. Muchas gracias. Salud camaradas.

    • rsamadrid dice:

      Deben ser los pueblos quien lo decidan, así como sus fronteras y otros aspectos arreglo con el internacionalismo proletario. de todas maneras, desde la RSA pensamos que el País Llionés forma parte de Castilla, y Castilla forma parte de la nación Madrid sur, porque somos así de guapos.

    • rsamadrid dice:

      Si Cantabria y el Pais Lliones se proclaman repúblicas socialistas, vamos, desde la RSA lo firmamos con pluma y flujos sexuales. Pero con lo que nos va a costar crear un movimiento revolucionario, si además hay que decirles a cántabros y leoneses que son naciones (que no lo son)… Vamos, como que antes conseguimos proclamar Vallekas nación. La RSA reconocemos estos pueblos: Asturias, Galicia, Euskal Herria, Castilla, Països Catalans y Andalucía. Luego las colonias donde la RSA tiene ya los comandos guerrilleros a punto de rodear la península con Guerra Popular Prolongada. El resto de micronacionalismos residuales, como que nos empacha mucho.

  3. Gelo dice:

    Muy buena esa…… Yo soy de León, nacido y casi criado del todo, y ni mucho menos apoyo la autodeterminación del País Llionés en Estado Socialista, ridículo vaya, y cómo yo hay muchas y muchos más que les suena a chiste, pero también hay otros que se sienten ‘realmente’ ofendidos……en fin, y totalmente de acuerdo con lo que nos va a costar crear un verdadero movimiento revolucionario. Nada más era por saber que opinión hay de este tema por ahí fuera. Por lo demás felicitaciones por el blog, chapó. Salud!

  4. Sarry dice:

    yo tengo una duda, debido a que ahora con la globalización del mercado no se puede entender que las naciones tengan completa independencia económica ni esa vida económica común que tenían las naciones en su interior, sino que ahora se relacionan más con otras naciones y estados, llegando incluso a situaciones en las que esas relaciones económicas son mucho más extensas con otras naciones y estados que en su propia vida económica común de la nación,no deberíamos pues, obviar este requisito o se podría acoplar a los tiempos actuales de alguna forma? sinceramente a lo mejor ni he entendido bien este punto. muchas gracias por este texto, salud camaradas!

    • Sarry dice:

      vale ahora si que lo veo muchas gracias!

    • rsamadrid dice:

      La globalización no es más que el nombre que se le da a la división del trabajo imperialista tras la caída del bloque del este más el desarrollo de las telecomunicaciones y la tecnología. Si bien el comercio y el movimiento financiero se acelera, no significa que no existan burguesías nacionalistas respaldadas por sus respectivos estados o pujando por crear un estado en una nación. No podemos prescindir de este elemento porque de lo contrario no entenderíamos los nacionalismos y las diferentes contradicciones entre burguesías nacionales. Explica el nacimiento de la nación de Euskadi sin la burguesía vasca o la relación actual de Catalunya i CiU con Castilla sin hablar de la burguesía media-alta catalana… Sencillamente no se puede, se pecaría de explicaciones unilaterales o idealismos que no reconocen el papel de las contradicciones materiales.

  5. Jamón dice:

    Castilla no es una nación, por el tema de psicología, no existe un sentimiento mayoritario de nación en Castilla, se consideran españoles, y si falla aunque sea en una condición, ya no puede considerarse nación. Castilla no es una nación

    • robbin dice:

      Castilla sí tiene un sentimiento mayoritario, se llama españolismo, y es la defensa de la supremacía de Castilla y el castellano sobre otros pueblos. De no ser así, nos encontraríamos con que Cataluña y Euskadi viven oprimidas nacionalmente por nada, lo cuál es absurdo.

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