La memoria del camarada Stalin perdura.



Una auténtica sorpresa se llevaron las agencias de noticias occidentales al conocer los resultados de una macro encuesta realizada en Rusia, con motivo del aniversario de la muerte de Stalin.

Casi la mitad de los rusos considera positivo el papel jugado por Iósif Stalin, en la vida del país, según una encuesta publicada antes del 60 aniversario de su muerte que se recuerda mañana, martes. El Centro Levada señala que un 9 % de los rusos opina que el rol de Stalin es, sin lugar a dudas positivo, mientras otro 40 % lo ve como más bien positivo. Mientras, un 22 % de los encuestados cree que el papel del hombre que dirigió la URSS durante casi un cuarto de siglo es más bien negativo; un 10 %, sin lugar a dudas negativo, y el restante 19 % no acertó a responder.

Estos datos señalan, inequívocamente, que pese a la tergiversación y manipulación desmedida que se ha dado desde ya antes de su muerte(y redoblada a partir de 1953), 60 años más tarde el camarada Stalin sigue siendo visto con buenos ojos por la gran mayoría de la población rusa, puesto que ni el mayor circo del mundo pueden ocultar el mejor período de crecimiento de un estado socialista en la historia, en materias de industrialización, atención de las necesidades básicas, alfabetización, y por supuesto, no lo más importante pero sí el cimiento de un estado socialista: la defensa de este frente al capitalismo y su forma más brutal; el fascismo, durante el transcurso de la guerra más brutal de la historia.

En homenaje, hoy queremos citar al camarada Rafael Alberti, que ya en su dia le dedicó unos versos:

Por encima del mar, sobre las cordilleras,
a través de los valles, los bosques y los ríos,
por sobre los oasis y arenales desérticos,
por sobre los callados horizontes sin límites
y las deshabitadas regiones de las nieves
va pasando la voz, nos va llegando
tristemente la voz que nos lo anuncia.

José Stalin ha muerto.

A través de las calles y las plazas de los
grandes poblados,
por los anchos caminos generales y
perdidos senderos,
por sobre las atónitas aldeas, asombradas campiñas,
planicies solitarias, subterráneos
corredores mineros, olvidadas
islas y golpeados litorales desnudos
va pasando la voz, nos va llegando
tristemente la voz que nos lo anuncia.

José Stalin ha muerto.

Va cruzando las horas oscuras de la
noche,
la madrugada, el día, los extensos
crepúsculos,
todo lo austral y nórdico que
comprende la tierra,
y no hay razas, no hay pueblos, no hay rincones,
no hay partículas mínimas del mundo
en donde no penetre la voz que va llegando,
la voz que tristemente nos lo anuncia.

José Stalin ha muerto.

Padre y maestro y camarada:
quiero llorar, quiero cantar.
Que el agua clara me ilumine,
que tu alma clara me ilumine
en esta noche en que te vas.

Se ha detenido un corazón.
Se ha detenido un pensamiento.
Un árbol grande se ha doblado.
Un árbol grande se ha callado.
Mas ya se escucha en el silencio.

Padre y maestro y camarada:
solo parece que está el mar.
Pero las olas se levantan,
pero en las olas te levantas
y riges ya en la inmensidad.

Cerró los ojos la firmeza,
la hoja más limpia del acero.
Sobre su tierra se ha dormido.
Sobre la Tierra se ha dormido.
Mas ya se yergue en el silencio.

Padre y maestro y camarada:
vuela en lo oscuro un gavilán.
Pero en tu barca una paloma,
pero en tu mano una paloma
se abre a los cielos de la paz.

Callan los yunques y martillos.
El campo calla y calla el viento.
Mudo su pueblo le da vela.
Mudos sus pueblos le dan vela.
Mas ya camina en el siencio.

Padre y maestro y camarada:
fuertes nos dejas, Mariscal.
Como en las puntas de la estrella,
como en las puntas de tu estrella
arde en nosotros la unidad.

Vence el amor en este día.
El odio ladra prisionero.
La oscuridad cierra los brazos.
La eternidad abre los brazos.
Y escribe un nombre en el silencio.

No ha muerto Stalin. No has muerto.
Que cada lágrima cante
tu recuerdo.
Que cada gemido cante
tu recuerdo.
Tu pueblo tiene tu forma,
su voz tu viril acento.

No has muerto.
Hablan por ti sus talleres,
el hombre y la mujer nuevos.
No has muerto.

Sus piedras llevan tu nombre,
sus construcciones tu sueño.
No has muerto.

No hay mares donde no habites,
ríos donde no estés dentro.
No has muerto.

Campos en donde tus manos
abiertas no se hayan puesto.
No has muerto.

Cielos por donde no cruce
como un sol tu pensamiento.
No has muerto.

No hay ciudad que no recuerde
tu nombre cuando era fuego.
No has muerto.

Laureles de Stalingrado
siempre dirán que no has muerto.
No has muerto.

Los niños en sus canciones
te cantarán que no has muerto.
Los niños pobres del mundo,
que no has muerto.

Y en las cárceles de España
y en sus más perdidos pueblos
dirán que no has muerto.

Y los esclavos hundidos,
los amarillos, los negros,
los más olvidados tristes,
los más rotos sin consuelo,
dirán que no has muerto.

La Tierra toda girando,
que no has muerto.
Lenin, junto a ti dormido,
también dirá que no has muerto.

Rafael Alberti.

STALIN DE ACERO, ORGULLO DEL OBRERO.

2 respuestas a La memoria del camarada Stalin perdura.

  1. ANARCOSINDICALISTA dice:

    El respeto y la admiracion hacia su figura prevalece sobre cualquier crítica que se pueda hacer. Sigue y seguirá siendo ejemplo en infinidad de aspectos.

  2. SADE dice:

    Entre los escombros del derrumbe capitalista y los enanos saltarines de la “izquierda” mundial, la figura de Stalin se agranda y crece cada vez más.

    Retomar el camino de Stalin: ése es el único camino que nos saca del estercolero del capital.

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