Beatriz Etxebarria, Testimonio

30 marzo, 2011

Beatriz Etxebarria relata en primera persona el momento de su detención, el viaje de traslado a Madrid y los cinco días de incomunicación.

Sobre las 4:00 de la mañana del 1 de marzo de 2011 revientan la puerta. Me agarran del pelo y me llevan en volandas al salón. Estoy en sujetador y no me dejan ponerme ropa durante el registro. En el salón me reducen con violencia y en el sofá me intentan poner las esposas. Se enfadan porque me quedan pequeñas. Me dicen mientras sigo sentada en el sofá: «Ya verás qué cinco días vas a pasar».

Me mareé un poco durante el registro del trastero. Me agarran muy fuerte del brazo, me dejan marcas. Me ponen esposas de cuerda y me las van apretando cada vez más.

Al salir de casa me amenazan: que no mire ni hable con mi pareja. Me llevan donde estaba el coche y me prohíben mirar el registro.

Me llevan al forense de Bilbo: me miran bien, tengo marcas en las muñecas de las esposas, tenía las venas hinchadas, y algún rasponazo. Los brazos rojos, por la forma de agarrarme, y agarrotados.

Me montan en el Patrol. Me obligaban a cerrar los ojos y me los tapan ellos mismos con la mano. Escucho cómo hablan de encontrarse con otro coche.

Paran. Un guardia civil, que se hacía llamar el Comisario, viene a buscarme y cambiamos de coche. El de ahora no es un Patrol, es un coche normal por el espacio y la altura al entrar. El Comisario empieza a gritarme al oído y a amenazarme: «Soy militar y estoy entrenado para matar». Me dice que tengo dos opciones: hablar desde el principio, o no. Noto cómo sacan una bolsa y me la ponen encima de las manos Durante el viaje a Madrid me dan golpes y collejas en la cabeza, y constantes amenazas. Me dicen que va a parar el coche y «te voy a poner en pelotas, te tiro a la nieve y te voy a abrir en canal». El Comisario se quita la chaqueta y empieza a restregarse contra mi cuerpo. El otro policía que estaba a su lado «apacigua» a El Comisario pero también me amenaza. Me hacen «la bolsa» dos veces de camino a Madrid.

En la comisaría había diferentes habitaciones: en una escuchaba los gritos del resto de detenidos y había otra que estaba más abajo que me daba la sensación de que estaba aislada, y ahí el trato era todavía peor. A la primera la llamaré la «habitación dura» y a la otra «la muy dura».

Siguen las amenazas y El Comisario me mete a una celda y me dice que piense bien qué voy a hacer. Me sacan de la celda y me llevan al forense.

Son sobre las 20.30 del martes. Le relato que estoy siendo torturada. Me vuelven a llevar a la celda.

Me llevan a la «habitación dura». Allí oía gritos del resto de detenidos/as. Me sientan en una silla y me mojan las manos, mientras escucho ruidos de algo que parecen electrodos. Cuando estaba en la celda también escuchaba esos mismos ruidos. Me dicen que tengo que hablar y me empiezan a quitar la ropa hasta dejarme totalmente desnuda. Estando desnuda me echan agua fría por encima. Me vuelven a poner la bolsa hasta tres veces seguidas. Me amenazan con hacerme la bañera. Estando desnuda, me ponen a cuatro patas encima de una especie de taburete. Me dan vaselina en el ano y en la vagina y me meten un poco un objeto. Sigo desnuda y me envuelven en una manta y me dan golpes. Me agarran, me zarandean y me levantan del suelo.

Me vuelven a llevar a la celda hasta la mañana del miércoles, cuando vuelvo a visitar al forense. Le cuento algo sobre el trato al que estaba siendo sometida y su actitud fue mala.

Vuelvo a la celda y allí trato de «descansar» un poco. Después de pasar un rato, viene El Comisario y me lleva a la sala «muy dura». Allí me vuelve a desnudar. Me estira del pelo, me da golpes en la cabeza y me grita al oído que es militar y que está entrenado para matar y que «te voy a destrozar toda por dentro para que no puedas tener pequeños etarras».

Me vuelven a llevar a la celda y después de estar allí, al forense. No le cuento nada, al ver cuál había sido su actitud en la última visita en la que cuestionaba el relato de torturas que le había hecho.

En los interrogatorios siempre había mucha gente. Una vez conté hasta siete voces diferentes. Me amenazan constantemente con mi pareja (al que escucho cómo está siendo torturado). También me amenazan con detener a mi hermano. Me dicen que como no haya trato no sólo van a detener a mis padres, sino que también van a llevar a mi abuela «en bragas y que se la iba a follar».

El anteúltimo día El Comisario me vuelve a desnudar. Tira una manta al suelo, grita y me dicen que me van a violar, otra vez. Me da la impresión de que él se empieza a quitar la ropa, escucho cómo se quita el cinturón. Entonces, al que llamaban Garmendia intenta tranquilizarle, lo saca de la sala en la que estaban y escucho cómo hablan. Garmendia entra otra vez en la habitación y me dice que le prometa que voy a declarar.

El último día tuve hasta seis interrogatorios. La segunda declaración policial la hago el sábado a las 5:40. Después no me vuelven a desnudar y la agresividad era menor, incluso llegaron a decirme si quería ver a Iñigo.

Las amenazas no cesaron hasta llegar a la Audiencia Nacional. En el furgón, El comisario, que estaba sentado a mi lado, me dijo que tenía que ratificar delante del juez la declaración.

Durante todo el periodo de incomunicación, salvo cuando iba donde el forense, estuve con los ojos tapados con diferentes antifaces. Había alguno de látex que tenía una especie de polvo que ellos decían que si abría los ojos me iba a quedar ciega. Yo sí notaba que cuando me lo quitaban (para ir al forense) me picaban los ojos durante un rato. Cuando estaba con El Comisario me ponían otro antifaz que era como de terciopelo.

Durante la incomunicación estuve sobre todo con tres policías (El Comisario, El Inspector y Garmendia, que era menos salvaje), aunque durante los interrogatorios solía haber mucha gente siempre en la habitación.

Ante el juez negué la declaración policial y denuncié haber sido torturada.

AQUÍ SE TORTURA, COMO EN LA DICTADURA


Concentración Homenaje a Carlos

29 marzo, 2011

Convoca: Comisión de Autodefensa de la Coordinadora Antifascista de Madrid

Plaza de la Beata María Ana de Jesús. Metro Legazpi

Tres años y cinco meses. Ese es el tiempo que ha pasado desde que Josué Estébanez, un neonazi y militar profesional, se llevara la vida de nuestro compañero Carlos en el metro de Legazpi, cuando acudía junto a otros compañeros y compañeras a protestar frente a una convocatoria racista no muy lejos de ese barrio.

Tres años y cinco meses en los cuales no hemos dejado de recordar a nuestro compañero Carlos. Él ha estado con nosotros en cada una de las acciones que el movimiento antifascista organizado ha emprendido durante todo ese tiempo. Su recuerdo nos impulsa día a día a no ceder ante el fascismo ni la represión; su imagen ha pasado a formar parte, junto a tantos otros y otras, del extenso patrimonio histórico de la lucha contra el fascismo y el racismo.

Tres años y cinco meses han pasado desde que, plantando cara a quienes querían detenernos, miles de antifascistas marchamos por todo Madrid y no nos detuvimos hasta que alcanzamos nuestro objetivo, llegar al Metro de Legazpi y colocar la placa en homenaje a nuestro compañero. Ese inolvidable día demostramos que cuando golpeamos unidos formamos una fuerza imparable que difícilmente puede contenerse. No obstante, queda mucho por hacer. La lucha contra el fascismo no se detiene ni un solo instante.

En las circunstancias actuales de crisis estructural del sistema capitalista, podemos prever que las organizaciones fascistas traten de introducir su discurso xenófobo en nuestros barrios y que el racismo institucional llevado a cabo contra uno de los sectores mas desprotegidos de la sociedad, los trabajadores inmigrantes, vaya en aumento.

Nuestra responsabilidad como antifascistas, es mantenernos alerta y no permitir que el fascismo, se exprese como se exprese, de un solo paso sin plantar batalla.

Concentración en homenaje a Carlos: Lunes 11 de abril de 2011 a las 20:00h. Plaza de la Beata María Ana de Jesús. Metro Legazpi
No pasarán

CARLOS, HERMANO, NOSOTROS NO OLVIDAMOS
EL MEJOR HOMENAJE, CONTINUAR LA LUCHA

Comisión de Autodefensa de la Coordinadora Antifascista de Madrid


Esto es… VALLEKAS!!!

28 marzo, 2011

 

 

 

 

Gracias por las risas a Roberto Palomar, que en Radio Marca dijo que los disturbios fueron cosa de “dos peñas rayistas rivales, una de izquierdas, y otra de derechas.” Y gracias a la Carbonero por más risas al decir que los aficionados del Rayo condenaron los acontecimientos con un tifo que ponía “Malditos Bukaneros”…

Videos guapos:

http://www.cuatro.com/noticias/videos/batalla-campal-vallecas/20110328ctoultpro_80/

http://www.giraldatv.es/deportes/

HOO HOO HOOLIGANS!!!


Fallece Alberto Granado

28 marzo, 2011

Alberto Granado fue compañero y amigo del guerrillero y ejemplo Ernesto Che Guevara, y con él recorrió el continente en moto. Un viaje, que de alguna manera, condicionó la historia del continente. Nació en Cordoba, Argentina, y fue el mejor amigo de la juventud del Che, durante ese proceso de transformación revolucionaria que que sufrió Ernesto en aquel viaje de más de 14mil km.

Comenzaron el viaje con una moto, una Norton 500 bautizada con el nombre de la Ponderosa, teniendo Alberto 29 años y siendo bioquímico, mientras que el Che contaba con 23 años y todavía no había terminado de estudiar medicina. “Íbamos a conocer muyndo, pero el viaje nos cambió a los dos. Ernesto se hizo un ejemplo, empezó a ser el Che; yo aprendí que en vez de conocer el mundo HABÍA QUE TRANSFORMARLO”. Así se explicaba Granado en una reciente entrevista.

Decía que las injusticias que vieron entonces y lo que vivieron juntos en aquel viaje marcaron para siempre sus ideales. Sellaron una amistad que siguió viva hasta el último momento. “Pese al tiempo transcurrido, cuqando tengo una duda aún me pregunto qué pensaría de eso el pelado. La respuesta siempre es fácil; como siempre te llevaba por la parte dura, por la de la honradez y los valores, pues es sencillo qué hacer”.

Granado era un tipo afable, con un gran sentido del humor y aman te del vino tinto. Sesenta años después de su aventura, aun recuerda muchos detalles del viaje. “Fue un 29 de diciembre de 1951; no salimos el 28 porque era el Día de los Inocentes y la gente hubiera pensado que no iba en serio…Pero con el Ché, de guasa nada.”

En 1952, en Venezuela, el viaje terminó y se separaron. Granado se volvió a Argentina y trabajó como bioquímico, y Ernesto siguió su camino revolucionario y fue a dar ala Guatemala de Jacobo Arbenz, después a Mexico, donde conoció a un tal Fidel Castro, y en un yate de nombre Gramma se enroló en una nueva aventura, esta vez con tiros y tanquetas.

Granado se instaló en La Habana en 1961 y trabajó en la Escuela de Medicina. Después pasó al Centro Nacional de Salud Animal, donde se jubiló en 1994. “Cuando uno lleva 20 años dirigiendo un departamento, se convierte en un freno, debe irse para dar paso a los joenes…” Fue guevarista y revolucionario hasta el último dia de su existencia, que fue el pasado 5 de Marzo, en La Habana, donde falleció en su casa a los 88 años.

 

HONOR Y MEMORIA


El Proceso Riutin

24 marzo, 2011

En el curso de los años 1928 – 1930, Bujarin había sido criticado muy duramente por sus ideas socialdemócratas, y principalmente por su oposición a la colectivización, su política de “paz social con los kulaks y su voluntad de ralentizar el esfuerzo de la industrialización.

Llevando más lejos las concepciones de Bujarin, Mikhail Riutin formó en 1931 – 1932 un grupo altamente contrarrevolucionario. Riutin, antiguo miembro suplente del Comité Central, fue secretario del Partido de un distrito de Moscú hasta 1931. Estaba rodeado de muchos jóvenes bakuninistas muy conocidos, entre ellos Slepkov, Maretskii y Petrovskii ( Cohen Stephen F.: Bukharin and the Bolshevik Revolution, Vintage Books, New York, 1975, pg.343 ). Petrovskii, retrógado en el momento de expulsión de Riutin, ¡reaparecerá en 1934 como Jefe del Departamento Ideológico de Leningrado! (Cohen, pg.355)

En 1931, Riutin editó un documento de 200 páginas, verdadero programa de un contrarrevolucionario burgués. De él podemos leer: “Era ya, en 1924-25, cuando Stalin tomó en consideración organizar su 18 Brumario. Igual que Luis Bonaparte, juró delante de la cámara fidelidad a la constitución y al mismo tiempo preparó su autoproclamación como emperador (…) Stalin preparó su 18 Brumario “sin efusiones de sangre” procediendo a la amputación de un grupo después de otro (…) Aquellos que no saben reflexionar de forma marxista piensan que la eliminación de Stalin significaría al mismo tiempo el hundimiento del poder soviético (…) La dictadura del proletariado perecerá inevitablemente por culpa de Stalin, no tendremos muchas ocasiones para salvarla.

¿Qué hacer?

El Partido. 1 Liquidar la dictadura de Stalin y de su grupo. 2 Reemplazar a toda la dirección del aparato del Partido. 3 Convocar inmediatamente un congreso extraordinario del Partido.

Los soviets. 1 Nuevas elecciones excluyendo el nombramiento. 2 Reemplazamiento de la máquina judicial e introducción de una legalidad rigurosa. 3 Reemplazar y purgar el aparato de la GPU.

Agricultura. 1 Disolución de todos los koljoses creados a la fuerza. 2 Liquidación de todos los sovjoses deficitarios. 3 Detención inmediata del saqueo de los campesinos. 4 Reglamentación de la explotación de la tierra por los propietarios privados y la concesión a estos de las tierras por un tiempo rpolongado.” (Novedades de Moscú, nº21, 27 de Mayo de 1990)

El Programa del “comunista” Riutin no difería, en su esencia, del de los contrarrevolucionarios burgueses; liquidar la dirección del Partido; desmantelar el aparato de la Seguridad del Estado; restablecer la explotación de la tierra a los propietarios privados y los kulaks. Todos los contrarrevolucionarios, desde Kruschev a Gorbachov y Yeltsin, se adhirieron más tarde a este programa. Pero, en 1931, Riutin, así como Trotsky, se vieron obligados a envolver su programa de una fraseología de “izquierdas”: preconizaban la restauración del capitalismo, ¡hay que ver!, para salvar la dictadura del proletariado y para poner fin a la contrarrevolución, es decir, llegar al 18 Brumario o al Termidor.

Ludo Martens, Otra Mirada Sobre Stalin, Kimetz Liburuak 2008, pg.213, 214


Sobre Libia y los Comunistas

24 marzo, 2011

Magnífico extracto de un artículo del colectivo Odio de Clase.

Manifiesto VS Libro Verde

El Colectivo Odio de Clase (ODC) se ha negado, por antimarxista, a valorar la revuelta libia, sin más, como “una intervención de la CIA”.
 
Nuestro programa, el programa comunista, dice que el desarrollo histórico es resultado de la lucha de clases, y desde una perspectiva internacional, del enfrentamiento entre imperialismo y antiimperialismo. Pretender liquidar teoréticamente la revuelta libia como “una intervención de la CIA” no es sino recurrir al averiado recurso de la conspiración, recurso ajeno al marxismo no sólo en un sentido negativo, es decir, por no atender a la lucha de clases y al enfrentamiento entre países imperialistas y países y movimientos antiimperialistas como factores determinantes, sino también en un sentido positivo: para las teorías conspirativas el motor de la historia es la voluntad individual o de un pequeño grupo de hombres elegidos, punto en el que coinciden plenamente con el pensamiento burgués-liberal.
 
Nuestro programa, el programa comunista, sostiene que un sistema social en que el trabajo manual es desempeñado masiva y exclusivamente por centenares de miles de extranjeros sin el más mínimo derecho laboral y político, mientras la población autóctona se reserva el trabajo intelectual o se entrega a la simple ociosidad financiada con la renta petrolera extraída del trabajo de esos obreros extranjeros, en las condiciones dictadas por los mercados controlados por el imperialismo, es un sistema social y político reaccionario. Ésa y no otra es, objetivamente, la caracterización del sistema social imperante en Libia.
 
Nuestro programa, el programa comunista, nos exige posicionarnos inequívocamente del lado del agredido por el imperialismo. ODC ha dejado meridianemente claro su apoyo sin fisuras al régimen de Gaddafi tras el desencadenamiento de la agresión imperialista. Sin embargo, la naturaleza reaccionaria del régimen de Gaddafi no lo es menos por el hecho mismo de la agresión, del mismo modo que no dejó de ser reaccionario y filofascista el régimen de Engelbert Dollfuss por la agresión imperialista del nazismo sufrida por Austria en los años 30. En concreto, nuestro programa, el programa comunista, afirma que es el carácter reaccionario del régimen de Gaddafi, como lo fue el de Dollffuss, –¡y no las revueltas populares contra la reacción!- el que termina por facilitar los planes criminales del imperialismo.
 
¿Por qué derrotó en 1945 la Unión Soviética la más gigantesca agresión imperialista que país alguno haya tenido que afrontar? ¿Por qué doblegó Vietnam a dos imperios colosales como el francés y el estadounidense, uno detrás de otro? Porque el programa de Stalin y de Ho Chi Minh no era el del nacionalismo pequeñoburgués de los Noriega, Milosevic o Saddam Hussein; porque su programa, el programa comunista, movió a la solidaridad de millones y millones de seres humanos contra la agresión imperialista; porque su bandera no era verde como la de Gaddafi sino roja: nuestra bandera, la bandera de los comunistas del mundo.  

http://odiodeclase.blogspot.com/
¡Sólo armados con comunismo derrotaremos al imperialismo!
¡Apoyar y defender el régimen de Gaddafi bajo la agresión imperialista no significa defender su programa!


Pues Parece que sí…

24 marzo, 2011

Un intrépido lector nos ha proporcionado el link de lo que parece ser Gadafi, efectivamente, comparándose con Franco y su entrada en Madrid con la suya propia de Benghasi. Sí de verdad es Gadafi, se trata de todo un ejemplo “socialista”, sí señor… Insistimos en que estamos junto al pueblo libio, y contra la agresión imperialista de la OTAN que mediante resoluciones de la ONU pretenden justificar moral y legalmente y diferenciarla en esencia de la invasión de Irak.

http://www.antena3.com/videos-online/noticias/mundo/gadafi-rememora-entrada-franco-madrid_2011031800015.html